La próxima semana, en el Juego de las Estrellas que se disputará en Atlanta, la MLB introducirá por primera vez el sistema automatizado de bola-strike (ABS), según informó ESPN. Esta innovación, que ya se ha probado en los entrenamientos de primavera y ligas menores, podría convertirse en una herramienta permanente en las Grandes Ligas a partir de la próxima temporada.
El ABS funcionará de manera similar a como se aplicó en la pretemporada: cada equipo dispondrá de dos oportunidades para desafiar decisiones arbitrales, con la opción de conservarlas si los retos son exitosos. Solo un jugador —ya sea lanzador, receptor o bateador— podrá solicitar el desafío, el cual debe hacerse inmediatamente después del lanzamiento, tocando su gorra o casco para llamar la atención del árbitro. No se permitirá la intervención de entrenadores ni compañeros en el campo.
Según una encuesta realizada durante los entrenamientos de primavera, el 72% de los aficionados consideró que el ABS mejoró su experiencia de juego, y el 69% manifestó su deseo de que el sistema se mantenga en el futuro. Solo un 10% mostró rechazo hacia esta tecnología.
El sistema utiliza la avanzada tecnología Hawk-Eye, que rastrea con precisión la trayectoria y ubicación de cada lanzamiento en relación con la zona de strike, ofreciendo una evaluación instantánea que se comunica al árbitro de home. Además, la red 5G de T-Mobile, patrocinador del Derby de Jonrones 2025, garantiza una conexión rápida y confiable para el funcionamiento del sistema.
Durante la revisión, el marcador mostrará una repetición animada del lanzamiento, y el árbitro confirmará o revocará su decisión con base en la información proporcionada. Aunque algunos jugadores han expresado opiniones divididas sobre el ABS, la mayoría coincide en preferir este sistema de desafíos en lugar de una tecnología que analice cada lanzamiento automáticamente.
El comité de competencia de la MLB evaluará a finales de verano si el ABS se implementará oficialmente en la próxima temporada, marcando un posible cambio significativo en la manera en que se arbitran los partidos de béisbol profesional.





