La Confederación Dominicana de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Codopyme) ha comunicado al Gobierno, al Congreso Nacional y a la ciudadanía en general que el futuro del sector en cuestión se encuentra en una situación de riesgo, atribuible a un modelo de desarrollo caracterizado por su naturaleza excluyente, injusta y regresiva.
El presidente de Codopyme, Fernando Pinales, expresó su pesar por la situación actual de las micro, pequeñas y medianas empresas. A pesar de su representación del 98 % del tejido empresarial y su responsabilidad en más del 50 % del empleo formal del país, estas entidades se enfrentan actualmente a una serie de desafíos críticos. Estos desafíos incluyen la implementación de reformas regresivas, leyes desproporcionadas, competencia desleal, costos insostenibles y exclusión sistemática de los beneficios del crecimiento económico.
Pinales expuso que, si bien el Código Laboral fue consensuado, no se ha observado una aplicación rigurosa de los términos acordados.
Tras años de trabajo dentro del tripartismo institucional, con el objetivo de modernizar las relaciones laborales y reducir la informalidad que afecta al 56 % de la economía, la propuesta de modificación del Código Laboral fue distorsionada por intereses ajenos al diálogo. Esto provocó que se ignorara el consenso alcanzado y que se mantuvieran esquemas que hacen inviable la formalización de miles de pequeños negocios.
También, dijo que la Ley de Residuos Sólidos, más que una reforma, representará una amenaza para las Mipymes
“La reciente propuesta de modificación de la Ley 225-20 sobre Residuos Sólidos representa una amenaza directa para la sostenibilidad de las pequeñas industrias, talleres, comercios y emprendimientos. Lejos de resolver el problema estructural de los desechos en el país, impone impuestos abusivos sin estudios técnicos ni diferenciación por tamaño empresarial, violando flagrantemente la Ley 187-17 de Clasificación Empresarial”, sostuvo el dirigente empresarial.
Añadió que, peor aún, crea condiciones para el surgimiento de monopolios en la gestión de residuos, excluyendo a las Mipymes del negocio de la basura, el cual pretende ser secuestrado por grupos económicos bajo la figura del fideicomiso DO Sostenible.
Además, dijo que sigue pendiente una reforma fiscal que, si no es debidamente consensuada, terminará por asfixiar aún más a quienes ya están en la formalidad. “Las MIPYMES no pueden seguir siendo la caja chica del Estado, mientras la informalidad y los sectores exentos siguen creciendo sin control”, subrayó.
Afirmó que otras amenazas al aparato productivo nacional son la Modificación de la Ley de Seguros, la cual de ser aprobada encarecerá aún más el acceso a seguros, reduciendo su cobertura y dejando desprotegidas a las Mipymes.
En ese sentido, agregó que en la actualidad solo el 4% de la infraestructura privada nacional está asegurada por los altos costos.
Indicó que otra de las amenazas que enfrentan las Mipynes dominicanas son los comercios chinos, las zonas francas e informales, porque desplazan a los productores locales, erosionan la recaudación fiscal y operan con ventajas que destruyen la competencia justa.
También la proliferación de marcas blancas importadas en supermercados y grandes tiendas, muchas veces sin cumplir con registros industriales ni sanitarios, afectando la producción local y al consumidor.
Ante todas esas amenzas, el presidente de Codopyme reiteró el llamado al Presidente de la República, Luis Abinader, así como al Congreso Nacional y al liderazgo institucional del país.
“O se construye un verdadero pacto productivo nacional con las MIPYMES como columna vertebral del desarrollo, o el país se hundirá en una espiral de desigualdad, desempleo y dependencia importada”, expresó el dirigente empresarial.
Sostuvo que las Mipymes no están pidiendo favores, sino exigiendo equidad, respeto a los consensos, competencia justa, y políticas públicas basadas en evidencia y en inclusión.
“Sin Mipymes no hay empleos sostenibles, no hay resiliencia económica, no habrá futuro”, concluyó.





