El presidente de Colombia, Gustavo Petro, fue objeto de críticas después de que un colaborador suyo sostuvera un computador portátil durante cerca de dos horas para que el mandatario pudiera usarlo como apoyo visual en un discurso. La imagen generó polémica y fue acompañada de comentarios sobre la referencia de Petro al esclavismo en ese mismo evento, lo que para muchos resaltó la contradicción de la escena.
Este episodio ha puesto en el foco la importancia del protocolo y la postura de los líderes frente a su equipo, especialmente en espacios públicos y oficiales. En contexto, es común que en eventos formales se utilicen soportes o asistentes para facilitar presentaciones, pero hacerlo durante tanto tiempo sin alternativas tecnológicas o logísticas adecuadas ha llevado a cuestionamientos sobre el trato hacia los colaboradores.
Expertos en comunicación política señalan que acciones como esta pueden afectar la imagen de un gobernante, invitando a reflexionar sobre la necesidad de equilibrio entre la interacción humana y el respeto a la dignidad del personal en el servicio público.





