Desde el inicio de operaciones del Sistema de Interconexión de Pagos (SIPA), en febrero de 2011, hasta junio de 2025, a través de dicho sistema de pago, se han tramitado un total de 115 766 transacciones, por un monto acumulado de 2014,5 millones de dólares estadounidenses.
Esta circunstancia pone de manifiesto una tendencia al alza en el flujo de operaciones durante el último año, como consecuencia de una mayor integración regional y automatización, así como la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas. Este notable incremento en el volumen de transacciones pone de manifiesto la aceptación del SIPA para pagos transfronterizos, consolidando su papel fundamental en el ecosistema regional de pagos. Se estima que durante el presente año 2025 se llevarán a cabo un total de 61 204 transacciones, con un volumen de negocio que alcanzará los 441,4 millones de dólares estadounidenses.
En un artículo publicado en Página Abierta, del Banco Central de la República Dominicana (BCRD), se explica que el SIPA permite transferencias de fondos entre los países de Centroamérica y República Dominicana, garantizando su funcionamiento eficiente, seguro y a bajo costo. El BCRD actúa como gestor institucional del sistema, rol que asumió oficialmente el 20 de noviembre de 2009, designado por los bancos centrales miembros del Consejo Monetario Centroamericano (CMCA).
El SIPA surge como una iniciativa del propio CMCA, órgano del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), con el objetivo de modernizar, fortalecer e interconectar los sistemas de pago nacionales de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y República Dominicana. El propósito es promover el desarrollo e integración de los sistemas financieros de la región, con miras a consolidar un espacio financiero único, confiable y económico, meta que ha sido alcanzada de manera progresiva.
La base legal del SIPA es el Tratado Regional de Pagos, de carácter supranacional, que establece disposiciones clave para el reconocimiento y la protección jurídica de los sistemas de pago de los países miembros del CMCA. Entre los aspectos abordados están la irrevocabilidad y firmeza de las órdenes de transferencia de fondos, elementos que favorecen la homogenización de criterios y la interoperabilidad entre los sistemas nacionales. Desde su sede en Santo Domingo, el BCRD opera como nodo central de las operaciones del SIPA. A través del Sistema de Liquidación Bruta en Tiempo Real (LBTR), las instituciones mantienen cuentas corrientes para facilitar la liquidación de transferencias regionales que cursan por este mecanismo.
Gracias a esta estructura, actualmente los clientes de 77 entidades financieras distribuidas en Centroamérica y República Dominicana pueden realizar transferencias de fondos entre cuentas, enviar remesas y pagar facturas en los países miembros del CMCA.
El sistema opera todos los días laborables, en horario de 11:00 a.m. a 5:00 p.m. para República Dominicana, y de 9:00 a.m. a 3:00 p.m. para Centroamérica. Sin embargo, los bancos centrales se encuentran actualmente en un proceso de extensión del horario de operaciones, considerando que el BCRD ofrece servicios de liquidación de pagos desde las 7:00 a.m. hasta las 11:00 p.m. (equivalente a 5:00 a.m. a 9:00 p.m. en horario centroamericano). En cuanto al origen de las transacciones, el artículo indica que el 69.5% de las transferencias provienen de El Salvador, seguido por la República Dominicana con 18.4%. Honduras representa el 6.7%.
Lo que reciben RD, Costa Rica y otras naciones
Respecto al destino de los fondos, Guatemala es el mayor receptor con un 64.0% del total de las transacciones, seguido por Nicaragua con 15.7% y Honduras con 13.1%. República Dominicana, El Salvador y Costa Rica reciben porcentajes menores: 2.8%, 2.2% y 2.2%, respectivamente. Estos movimientos están motivados principalmente por los flujos comerciales y migratorios entre los países de la región, sobre todo en aquellos con alta interconexión económica y presencia significativa de comunidades migrantes que envían remesas. Los datos disponibles reflejan no solo el aumento sostenido del volumen y valor de las operaciones, sino también el cumplimiento de los objetivos fundacionales del SIPA: tarifas accesibles, entorno seguro y estabilidad operativa, lo que ha permitido una continuidad del servicio y una creciente integración financiera regional.
En un contexto más amplio, el documento del BCRD resalta que durante el primer semestre de 2025, el sistema LBTR de República Dominicana procesó 21.4 millones de transacciones, un aumento del 32.6% respecto a las 16.2 millones registradas en igual período del 2024. Esta expansión se espera que continúe el resto del año.





