Un vuelo de Aerolíneas Argentinas operado con un Boeing 737 MAX 8 atravesó una fuerte turbulencia en pleno trayecto, provocando momentos de tensión entre los pasajeros. El incidente se produjo mientras la aeronave cubría una ruta nacional dentro del país.
Según testimonios a bordo, el brusco movimiento desató gritos, nerviosismo generalizado y caídas de objetos personales dentro de la cabina. Afortunadamente, no se reportaron heridos graves, aunque varios pasajeros fueron atendidos por golpes menores y cuadros de ansiedad al llegar a destino.
Este tipo de turbulencias severas, aunque poco frecuentes, pueden darse sin previo aviso por cambios repentinos en las corrientes de aire —lo que se conoce como turbulencia de aire claro—, un fenómeno que se intensifica con el cambio climático, según indican estudios recientes del Royal Meteorological Society. Estas alteraciones afectan cada vez con más frecuencia a vuelos comerciales, incluso en rutas históricamente estables.
Las autoridades de Aerolíneas Argentinas informaron que el protocolo se ejecutó correctamente y que la tripulación actuó con rapidez para calmar a los pasajeros y asegurar a quienes no estaban abrochados en ese momento.
Con un aumento global de este tipo de incidentes, los expertos recomiendan mantener el cinturón de seguridad abrochado durante todo el vuelo, incluso cuando la señal esté apagada.





