Durante el segundo trimestre del año, se ha producido un preocupante aumento de la violencia en Haití, con al menos 1520 personas asesinadas y 609 heridas. La mayoría de los incidentes tuvieron lugar en la zona metropolitana de Puerto Príncipe y fueron perpetrados por bandas criminales. Según un informe publicado este viernes por la Oficina Integrada de la ONU en el país (BINHU, por su sigla en francés), la situación de los derechos humanos en la isla es «extremadamente preocupante».
Estos ataques «siguen provocando graves violaciones de los derechos humanos y agravando una crisis humanitaria ya de por sí extrema, lo que provoca desplazamientos masivos de población con consecuencias dramáticas, especialmente para las mujeres y los niños», declaró Ulrika Richardson, jefa interina de la Binuh y coordinadora residente y humanitaria de las Naciones Unidas, en un comunicado que acompaña al informe.
Los grupos criminales han incrementado notablemente la intensidad y el alcance de sus operaciones en las áreas exteriores a Puerto Príncipe, con un enfoque específico en los departamentos del Centro y del Bajo Artibonite.





