El Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) realizó 2,456 pruebas de dopaje a conductores y motociclistas del transporte público, interurbano y de carga en todo el país entre diciembre de 2024 y julio de 2025. De estas, se detectaron 37 casos preliminares positivos, quienes quedaron bajo vigilancia médica y deberán pasar una nueva prueba en laboratorios especializados para confirmar los resultados.
A todos los conductores con pruebas positivas se les retuvo preventivamente la licencia y se les citó formalmente para continuar con el proceso legal, conforme a la Ley 63-17 que regula la movilidad y seguridad vial.
Esta acción forma parte de una serie de operativos sorpresivos que, según el director ejecutivo Milton Morrison, buscan garantizar que los choferes conduzcan sin estar bajo el efecto de sustancias prohibidas, aumentando así la seguridad vial. Además, en esos operativos también se detectaron otros problemas de salud frecuentes en los conductores, como hipertensión y diabetes, lo que resalta la necesidad de controles médicos regulares para este sector.
Con estas medidas, el Intrant apunta a salvaguardar la vida de los usuarios del transporte y fortalecer la cultura de la seguridad vial en el país.







