Este viernes, una notable tromba marina se formó frente al Malecón habanero, sorprendiendo a los capitalinos y generando alertas por su posible peligrosidad. Este fenómeno, también llamado manga de agua, apareció cerca del mediodía sobre las cálidas aguas, bajo un cielo cubierto y nubes densas, mostrando un embudo que conectaba el mar con las nubes momentáneamente.
Los residentes captaron videos e imágenes desde varios puntos urbanos, destacando la cercanía del fenómeno a áreas pobladas. La Habana amaneció con temperaturas elevadas, alta humedad y una atmósfera inestable, condiciones que favorecen la creación de este tipo de torbellinos.
Una tromba marina es un remolino giratorio que se forma sobre cuerpos de agua, ligado a nubes cumuliformes; existen trombas tornádicas (producto de tormentas severas y potencialmente destructivas) y no tornádicas, que suelen ser menos intensas y de corta duración. En aguas tropicales o subtropicales, como las de La Habana, se desarrollan comúnmente y pueden representar riesgos para embarcaciones y zonas costeras si alcanzan tierra.
Este tipo de trombas se caracteriza por su tamaño variable, desde pocos metros hasta cientos, y movimientos que pueden ser lentos o erráticos según su naturaleza. Aunque la observada se disipó sin daños, su presencia refuerza la importancia de monitorear estos fenómenos que manifiestan la fuerza natural a pocos metros del litoral habanero.





