Un momento de alarma se vivió en el Mundial Sub-20 de waterpolo femenino que se disputa en Salvador de Bahía, Brasil, cuando un partido entre China y Canadá fue abruptamente detenido debido a disparos escuchados en las inmediaciones del estadio. El hecho ocurrió en el barrio Pituba durante el encuentro inaugural del torneo.
Las jugadoras, así como los asistentes, reaccionaron rápido buscando refugio; algunas nadadoras salieron de la piscina, se acostaron en el suelo y se protegieron tras una barrera cercana. Afortunadamente, no hubo heridos y la policía local controló rápidamente la situación.
La interrupción del juego duró aproximadamente un minuto. Según informó la policía, los disparos provinieron de un enfrentamiento con un presunto ladrón que estaba fuera del recinto y que trataba de escapar. Tras la reanudación del partido, China, que lideraba 3-2 en el momento del incidente, terminó ganando con un marcador 12-8 sobre Canadá.
Este Mundial, que se celebra por primera vez en Brasil bajo la organización de World Aquatics (la entidad rector global de los deportes acuáticos), cuenta con la participación de 16 selecciones que compiten por el título.
A pesar del incidente violento cercano al estadio, el torneo continúa su desarrollo sin mayores contratiempos, destacando la rápida intervención policial que garantizó la seguridad de deportistas y público.





