El Instituto Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia (Inaipi) aseguró este viernes que no se registró ninguna denuncia oficial sobre el abuso que sufrió Emailing Coronado, una niña de 7 años que falleció tras ser maltratada por sus tutores en Los Guandules, Distrito Nacional.
La menor murió víctima de violencia y torturas presuntamente infligidas por su tía, Yokeiry Coronado de la Cruz, y la pareja de esta, Jeider Montero Medina, quienes enfrentan tres meses de prisión preventiva mientras se investiga el caso.
Aunque Inaipi reconoció que una de sus colaboradoras recibió de manera informal la alerta de una vecina sobre la situación de la niña, este reporte no fue formalizado ni trasladado a las autoridades correspondientes. La institución informó que la menor no formaba parte de sus programas de atención, pues estaba fuera del rango de edad que atienden.
Un audio difundido recientemente mostró que una representante del centro Caipi de Los Guandules afirmó haber reportado “como emergencia” el caso en la plataforma interna del Inaipi, garantizando el anonimato de la denunciante. Sin embargo, no se ejecutó ninguna acción concreta para proteger a la niña antes de su muerte, según testimonios de vecinos.
Inaipi condenó enérgicamente toda forma de abuso contra la niñez y resaltó la importancia de la denuncia como herramienta clave para evitar tragedias similares. La institución ofrece total colaboración a las autoridades y pide que se amplíen las investigaciones para esclarecer por qué no se actuó oportunamente tras las señales de maltrato.
A continuación, el comunicado íntegro
El Instituto Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia (Inaipi), lamenta la muerte de la niña Emailing Coronado, de 7 años de edad, quien falleció tras sufrir maltratos físicos sistemáticos, presuntamente a manos de sus tutores, Yokeiry Coronado de la Cruz y Jeider Montero Medina, en el sector Los Guandules del Distrito Nacional.Asimismo, la institución aclara que en la plataforma institucional no se registró ninguna denuncia sobre el maltrato sistémico que recibía la menor de parte de sus familiares, aunque se pudo comprobar que una colaboradora, que labora en un centro CAFI de la zona, recibió un comentario informal por parte de una vecina del sector, sin que el mismo escalara a las autoridades correspondientes.A pesar de que la menor Emailing Coronado no pertenecía a ninguna de las redes de servicios y que por su edad estaba fuera del rango etario de atención, el INAIPI rechaza todo tipo de violencia infantil y considera que toda la sociedad está en la obligación de denunciar los abusos contra los menores para evitar situaciones lamentables como esta. Es por esta razón que, como entidad garante de derechos, mantiene una política de Tolerancia Cero contra la violencia infantil.El INAIPI apoya las investigaciones que desarrolla el Ministerio Público y espera que las mismas se amplíen a fin de esclarecer las circunstancia por las cuales los abusos cometidos contra la menor no escalaron a los órganos correspondientes.El INAIPI, en pro de colaborar con la investigación, pone a disposición de las autoridades a cualquier colaborador que pudiera ser requerido a los fines de esclarecer el caso.
Este caso resalta la necesidad de reforzar los mecanismos de detección y respuesta inmediata ante sospechas de violencia infantil, para proteger a los niños y niñas en situaciones de riesgo. Además, subraya el compromiso de las instituciones y la comunidad para trabajar unidas en la defensa de los derechos de la infancia.





