Serena Williams atraviesa uno de sus mejores momentos físicos después de años de cambios tras el nacimiento de sus hijas Olympia (2017) y Adira (2023). En una entrevista con la revista People, la extenista compartió que logró bajar más de 14 kilos gracias a un tratamiento médico que complementó su alimentación saludable y rutina de ejercicios.
A sus 43 años y retirada del tenis profesional, Serena explicó que a pesar de sus hábitos, su cuerpo ya no respondía igual que antes. Fue entonces cuando, tras consultar con su médico y dejar la lactancia, comenzó a usar un medicamento de la familia GLP-1, el mismo tipo presente en fármacos conocidos como Ozempic o Wegovy.
La clave, indicó, fue que este medicamento no sustituyó su disciplina ni actividad física, sino que actuó como un apoyo cuando las estrategias tradicionales no alcanzaban. “Hago de todo, menos atajos”, afirmó la 23 veces campeona de Grand Slam, subrayando que esta etapa implicó esfuerzo y constancia.
Los fármacos GLP-1 funcionan simulando una hormona que regula el apetito y la digestión, aumentando la sensación de saciedad. Su uso, cada vez más común bajo supervisión médica, ha ganado popularidad especialmente entre personas en el posparto o con dificultades para controlar el peso. Más allá del descenso de peso, Williams notó un aumento en su energía diaria y un alivio en problemas articulares que le afectaban desde hace tiempo, devolviéndole mayor movilidad y comodidad física.
Los medicamentos GLP-1 imitan una hormona natural llamada péptido similar al glucagón tipo 1, que se libera en el intestino después de comer. Esta hormona tiene varias funciones importantes en el cuerpo: estimula la producción de insulina cuando el nivel de azúcar en sangre sube, reduce la liberación de glucagón (que eleva la glucosa), y ralentiza el vaciado del estómago, lo que ayuda a prolongar la sensación de saciedad. Así, favorece el control del apetito y contribuye a la pérdida de peso.
Además, los GLP-1 mejoran la sensibilidad del cuerpo a la insulina, regulan el metabolismo y disminuyen el hambre emocional al interactuar con el cerebro. Son medicamentos inyectables que, bajo supervisión médica, se usan en tratamientos contra la diabetes tipo 2 y la obesidad, ayudando a controlar el peso y a mejorar la salud metabólica de manera segura y efectiva.
Esta experiencia también la llevó a una relación más compasiva con su cuerpo, recordando que la autoestima no depende de un número en la báscula. Con esta apertura, Serena se suma a otras celebridades como Oprah Winfrey, Whoopi Goldberg y Meghan Trainor, quienes han compartido públicamente el uso de medicamentos GLP-1 como parte de su camino hacia un mejor bienestar.





