Un torero perdió la vida en la emblemática plaza de Campo Pequeño, en Lisboa, tras ser arrollado por un toro de casi 700 kilos durante una corrida.
Las cámaras captaron el momento en que el animal embistió con fuerza al joven, lanzándolo contra las tablas sin darle oportunidad de escapar.
El suceso ha conmocionado tanto al público como al mundo taurino en Portugal, donde esta tradición, aunque con menos fuerza que en España, todavía genera intensos debates entre defensores y detractores.
De hecho, en los últimos años han crecido las voces que piden la prohibición de las corridas y el cierre de recintos históricos como Campo Pequeno, que actualmente combina espectáculos taurinos con conciertos y otros eventos culturales.





