Santo Domingo, R.D. – El Gobierno dominicano avanza en la elaboración de una estrategia nacional para atender los crecientes retos en materia de salud mental, con el fin de reducir el impacto social de los trastornos psicológicos y prevenir hechos de violencia asociados a estas problemáticas.
Durante una reunión en el Palacio Nacional, encabezada por el presidente Luis Abinader, participaron el ministro de Salud Pública, Víctor Atallah, y el director del Servicio Nacional de Salud, Mario Lama. El encuentro colocó la salud mental como un eje prioritario de la agenda gubernamental.
El ministro Atallah explicó que el plan contempla prevención comunitaria, servicios especializados, coordinación interinstitucional y una atención más humanizada. En el diseño participan expertos en psicología, psiquiatría y otros profesionales de la salud, y será presentado oficialmente una vez finalizado.
“Nuestro objetivo es responder con mayor cercanía y eficacia a las familias dominicanas”, expresó Atallah, al ratificar que la iniciativa forma parte del compromiso de la administración Abinader con el bienestar integral de la población.
Una prioridad tras hechos de violencia recientes
El presidente Abinader manifestó su profunda preocupación frente a los frecuentes episodios de violencia que afectan al país, muchos de los cuales involucran a jóvenes y adolescentes. Durante el encuentro con medios «La Semanal», resaltó que el Gobierno trabaja simultáneamente en la promoción de valores y de una cultura de paz desde las escuelas.
Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en América Latina una de cada cuatro personas presenta o presentará algún trastorno mental a lo largo de su vida, y en muchos casos no recibe tratamiento oportuno. En RD, la propia OPS ha señalado la necesidad de fortalecer los servicios de primer nivel de atención y la capacitación en salud mental comunitaria para prevenir que los síntomas desemboquen en crisis graves o situaciones de violencia.
Con este plan, el Gobierno busca cerrar la brecha de atención existente y garantizar que la salud mental sea tratada como parte esencial de la salud pública nacional.





