Con un nuevo esquema de turnos, el CAID ha conseguido aumentar un 38% su cobertura para niños y niñas con autismo, síndrome de Down y parálisis cerebral, además de reducir en 37% las listas de espera, logrando así que la ayuda llegue antes a quienes la requieren.
Los centros funcionan ahora de lunes a viernes de 8 a.m. a 7 p.m., y los sábados en horario matutino en Santiago, lo que facilita que familias trabajadoras accedan a terapias y consultas de manera más flexible.
Resultados por Sede
En Santo Domingo Oeste, la cantidad de menores atendidos subió un 55%, mientras que la intervención psicopedagógica creció más del 60% y la intervención conductual casi se duplicó.
• De 296 a 460 niños y niñas asistidos (+55%)
• Intervenciones psicopedagógicas: de 97 a 156 (+60.8%)
• Intervención conductual: de 81 a 159 (+96.3%)
• Atención temprana: de 122 a 162 (+32.8%)
En Santiago, el incremento de usuarios alcanzó el 31%, además de mejoras notables en todos los tipos de terapias, logrando un servicio más personalizado y variado.
• Usuarios: de 708 a 927 (+30.93%)
• Psicopedagogía: de 108 a 197 (+82.41%)
• Atención temprana: de 109 a 156 (+43.12%)
• Terapia física y psicomotora: de 113 a 134 (+18.58%)
• Terapias de habla: de 161 a 272 (+68.94%)
• Terapia ocupacional: de 149 a 217 (+45.64%)
• Acompañamiento y capacitación familiar: de 119 a 196 familias (+64.71%)
Fortalecimiento y Nuevo Modelo
La puesta en marcha del Nuevo Modelo de Atención y Servicios (N-MAS) ha sido determinante, diversificando las terapias, incorporando más especialistas y reforzando la atención familiar, con evaluaciones periódicas adaptadas a las necesidades individuales.
Este enfoque actualizado pone énfasis en equipos multidisciplinarios para ofrecer planes de intervención ajustados a cada niño, siguiendo prácticas avaladas internacionalmente que mejoran el desarrollo integral, la comunicación y la autonomía.
Tendencias modernas en centros similares demuestran que ampliar horarios y personal permite espacios de aprendizaje mejor adaptados, tanto para los niños como para sus familias, y fomenta un ambiente propicio para la inclusión y la independencia. Estudios internacionales señalan que un entorno estructurado, el trabajo colaborativo con las familias y la intervención personalizada aumentan los resultados positivos en el tratamiento de la discapacidad infantil.
La transformación del CAID ejemplifica cómo la innovación en servicios sociales puede impactar directamente en la calidad de vida de menores con desafíos especiales, contribuyendo a una sociedad más solidaria y accesible.





