El 90 % de los pacientes masculinos que acude a consultas urológicas en el país lo hace por problemas relacionados con el agrandamiento de la próstata o hiperplasia prostática benigna, así como por enfermedades derivadas de esta condición.
Entre las patologías más prevalentes se encuentran el cáncer de próstata, la prostatitis (inflamación de la glándula prostática), los cálculos renales y las infecciones recurrentes. En el caso de las pacientes de sexo femenino, las consultas urológicas suelen estar asociadas a cálculos renales o cistitis con dificultad urinaria persistente.
Como explicó la doctora Katia García, presidenta de la Sociedad Dominicana de Urología, si bien en muchas ocasiones las pacientes mujeres son tratadas por médicos generales o ginecólogos, cuando los episodios son recurrentes es necesario acudir directamente al urólogo.
Con el propósito de fortalecer la preparación de los especialistas, la entidad desarrolla la Jornada de Laparoscopía y Enucleación Prostática: De la consulta al quirófano 2025, un programa de entrenamiento en técnicas mínimamente invasivas para el tratamiento de la hiperplasia prostática benigna y del cáncer de próstata mediante cirugía laparoscópica.
Durante el evento, los urólogos se entrenan en enucleación prostática, un procedimiento que permite extraer la glándula prostática en su totalidad, preservando únicamente la cápsula que la recubre. Esta técnica ofrece resultados más duraderos que los métodos convencionales, favorece una recuperación rápida y disminuye la necesidad de nuevas intervenciones.
La doctora García destacó que, aunque en el país muchos urólogos ya están capacitados, la Sociedad de Urología impulsa este entrenamiento para ampliar la cobertura y garantizar que más pacientes tengan acceso a estas opciones avanzadas.
Actualmente, la resección prostática es el procedimiento más realizado, debido a que está cubierto por el Plan Básico de Salud, permitiendo la reducción del tamaño de la glándula a través de cortes parciales. No obstante, la enucleación, practicada a nivel internacional desde hace años, se perfila como la técnica que reemplazará este procedimiento en el futuro cercano.
“El objetivo es que nuestros urólogos estén preparados en cirugías mínimamente invasivas y en las tecnologías más modernas, como la enucleación prostática con láser y la laparoscopía, que es la antesala de la cirugía robótica”, puntualizó la especialista.
La jornada científica, desarrollada entre viernes y sábado, incluyó temas como el manejo quirúrgico de la hiperplasia prostática benigna, terapias con vapor de agua (Rezum), crioterapia prostática y las últimas innovaciones en cáncer de próstata, con especial énfasis en la cirugía laparoscópica y robótica.
Además, las actividades contemplaron entrenamiento en simuladores quirúrgicos y conferencias impartidas por especialistas nacionales e internacionales sobre anatomía funcional, preservación de los nervios erectores y técnicas quirúrgicas de vanguardia.





