La obesidad y la diabetes tipo 2 se han convertido en dos de los principales factores que amenazan la salud cardiovascular. Si bien estas patologías suelen tratarse de manera independiente, en múltiples ocasiones se manifiestan de forma conjunta, potenciando su impacto negativo y aumentando significativamente el riesgo de infartos, derrames cerebrales y otras complicaciones cardiovasculares graves.
Las personas diagnosticadas con diabetes de tipo 2 presentan un riesgo significativamente mayor de desarrollar enfermedades cardiovasculares o accidentes cerebrovasculares en comparación con la población general. Este fenómeno se atribuye a la presencia de niveles excesivos de glucosa en sangre, los cuales ocasionan daños en los vasos sanguíneos y en los nervios que regulan la actividad cardíaca, propiciando la constricción de las arterias. Esta situación puede conducir a eventos cardiovasculares significativos, tales como infartos e insuficiencia cardiaca.
Por su parte, la obesidad contribuye al desarrollo y empeoramiento de factores de riesgo como la presión alta, el colesterol elevado y la resistencia a la insulina, que a su vez elevan la probabilidad de sufrir enfermedades cardíacas. Además, estudios recientes muestran que la inflamación crónica causada por el exceso de grasa también puede dañar directamente al corazón y sus funciones.
“La diabetes tipo 2 y la obesidad no solo comparten muchas causas, también consecuencias. Ambas enfermedades pueden avanzar en silencio y manifestarse solo cuando ya hay daños graves en el corazón u otros órganos. Para proteger el corazón, necesitamos comprender el panorama completo: no podemos seguir tratando estas afecciones de forma aislada. Es clave detectar los riesgos a tiempo y ofrecer un tratamiento que controle la glucosa, el peso y, sobre todo, proteja el sistema cardiovascular.”, explicó el Dr. Roberto Herrera, Gerente Médico Senior Cardiometabólico de Novo Nordisk CLAT.
A pesar de los avances en los tratamientos para la diabetes tipo 2 y la obesidad, aún hay brechas importantes en su manejo, por lo que se hace necesario la introducción de medicamentos innovadores que ayuden en la prevención y recurrencia de ataques al corazón y accidentes cerebrovasculares, siendo estás las principales causas de discapacidad y muerte en la sociedad actual.7 Datos publicados por la Organización Panamericana de Salud (OPS) indican que el 68% de los adultos en América Latina vive con sobrepeso u obesidad, mientras que el estudio internacional CAPTURE, realizado en personas con diabetes tipo 2, reveló que solo 2 de cada 10 pacientes reciben una terapia con beneficios cardiovasculares comprobados.
Actuar con un enfoque integral para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y la obesidad se hace fundamental, en dónde no sólo se traten los síntomas, sino también los factores de riesgo y el contexto en el que viven los pacientes. Existen estudios como SELECT STEER y SUSTAIN6 que demuestran los beneficios cardiovasculares de algunos medicamentos del tipo GLP-1 para tratar ambas enfermedades “Desde hace algunos años, contamos con tratamientos que no solo intervienen en el control de la azúcar en sangre, o el peso, sino que a su vez ayudan a proteger al corazón, los riñones y hasta el cerebro, como lo han demostrado algunos análogos de GLP-1. El desafío es lograr que esta información se traduzca en decisiones clínicas y en mayor acceso para los pacientes”, comentó la Dra. Ileana Chiari, Directora de Asuntos Médicos y Regulatorios de Novo Nordisk CLAT.
Para quienes viven con obesidad o diabetes tipo 2 y necesitan consultar con un experto, existen recursos en línea como tuexpertoenobesidad.com y dalelavueltaaladiabetes.com, donde pueden encontrar información educativa, herramientas de apoyo y un directorio médico nutrido de especialistas a quién puede contactar para consultar sobre su tratamiento adecuado.





