La morfología de los espermatozoides es uno de los aspectos que se estudian en el seminograma o análisis básico del semen. Evaluar la morfología espermática permite determinar la cantidad de espermatozoides con forma anormal y el tipo de alteraciones que presentan.
Todos los varones producen espermatozoides con formas anormales. De hecho, en una muestra de semen considerada normal, la mayoría de los espermatozoides pueden presentar alteraciones morfológicas.
Cuando se analiza una muestra de semen —a través de una prueba llamada seminograma—, se estudian varios aspectos del esperma: su cantidad, movilidad, vitalidad y forma. Esa “forma” es lo que se conoce como morfología espermática, y sirve para determinar qué porcentaje de los espermatozoides tienen una estructura normal y cuáles presentan alguna alteración.
Todos los hombres producen espermatozoides con formas anormales; esto es completamente natural. Sin embargo, cuando la cantidad de espermatozoides con forma normal es demasiado baja, se habla de una condición llamada teratozoospermia.
¿Qué es la morfología espermática?
Cuando se analiza una muestra de semen —a través de una prueba llamada seminograma—, se estudian varios aspectos del esperma: su cantidad, movilidad, vitalidad y forma.
Esa “forma” es lo que se conoce como morfología espermática, y sirve para determinar qué porcentaje de los espermatozoides tienen una estructura normal y cuáles presentan alguna alteración.
Todos los hombres producen espermatozoides con formas anormales; esto es completamente natural. Sin embargo, cuando la cantidad de espermatozoides con forma normal es demasiado baja, se habla de una condición llamada teratozoospermia.
¿Cómo es un espermatozoide normal?
Un espermatozoide está compuesto por tres partes principales: cabeza, pieza intermedia y cola.
Para considerarse normal, cada una de ellas debe tener una forma específica:
- Cabeza: debe ser ovalada, con superficie lisa y contorno regular. En su parte frontal se encuentra el acrosoma, una especie de “casco” que ayuda al espermatozoide a penetrar el óvulo.
- Pieza intermedia: es delgada y de longitud similar a la cabeza. Debe salir del centro de la cabeza y verse recta.
- Cola: larga y fina, mide unos 45 micrómetros y permite el movimiento. No debe estar rota, doblada ni tener un grosor irregular.
Si alguna de estas partes presenta deformaciones, el espermatozoide se clasifica como anormal.
¿Qué tipos de alteraciones existen?
Las alteraciones pueden afectar una o varias partes del espermatozoide:
- Cabeza: puede ser demasiado grande, pequeña, redonda o alargada, tener forma de pera o incluso presentar dos cabezas.
- Pieza intermedia: puede verse engrosada, curvada o con restos de citoplasma adheridos.
- Cola: puede faltar, ser corta, estar enrollada o tener más de una.
Estos defectos suelen deberse a problemas en la producción de espermatozoides (espermatogénesis), temperaturas elevadas, varicocele, o incluso estrés oxidativo, que afecta la calidad del ADN.
Valores normales según la OMS
Según los criterios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 2010 —los más utilizados actualmente—, una muestra de semen se considera normal si al menos el 4% de los espermatozoides tienen morfología normal.
Esto significa que hasta el 96% pueden ser anormales sin que se considere una alteración grave.
Existen otros criterios más estrictos, como el de Kruger, donde el valor normal mínimo es del 14% de formas normales. Aun así, la mayoría de laboratorios utilizan el parámetro de la OMS.
Cuando el porcentaje de formas normales está por debajo del 4%, se diagnostica teratozoospermia.





