La masturbación, con todos sus beneficios, se está incorporando como parte integral de las rutinas de cuidado personal, ya que sus efectos no solo tienen un impacto a nivel emocional, sino que existe una mayor evidencia de su contribución a ciertas funciones orgánicas.
Su papel antiestrés es bien conocido, debido a la liberación de hormonas y sustancias que, por añadidura, también actúan como analgésicos.
De ellas, cabe destacar que las endorfinas, hormonas similares a la morfina producidas por el organismo, aumentan su presencia durante los orgasmos y ejercen sus efectos analgésicos de manera natural, alivando cualquier molestia asociada a la actividad. De hecho, un estudio clínico realizado el año pasado por la marca de placer Womanizer, encontró que 9 de cada 10 mujeres de una muestra analizada recomendarían la masturbación como método para combatir la dismenorrea, también conocida como dolor menstrual.
Cuando se les pidió que compararan los efectos de las pastillas y calmantes con los de la masturbación para aliviar los cólicos menstruales, el 43 por ciento eligió la medicación y el 42%, la masturbación, tanto que las segundas terminaban por abandonar de tajo cualquier medida terapéutica diferente de la autoestimulación.
Pero hay más, porque siete de cada 19 de las encuestadas reconocieron que masturbarse les disminuía la intensidad del dolor en esta etapa, y el 30 por ciento aseguró que lo reducía a niveles prácticamente tolerables, al punto de que acudían a este recurso de manera regular con este fin.
Lo cierto es que estas acciones están soportadas desde el campo científico a través de análisis que han demostrado la inhibición de los estímulos dolorosos por el efecto directo de las sustancias descritas.
El sustento científico también indica que el dolor puede disminuir por la acción secundaria de la disminución del estrés, la mejora del sueño y de los efectos antiinflamatorios. Además de que hay una evidente mejora en la circulación y en la lubricación, que ayuda a que en el departamento inferior haya orgasmos genuinos.
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Así que una buena masturbación con fines terapéuticos no se debe restringir. Además, no tiene efectos adversos como los medicamentos y siempre está, literalmente, al alcance de la mano. Hasta luego.





