El esquema del pago de sobornos en el Seguro Nacional de Salud (Senasa) fue utilizado entre el 2022 o principios del 2023 para financiar la campaña electoral del gobernante Partido Revolucionario Moderno (PRM), según se desprende de los interrogatorios realizados a tres de los implicados en el caso de supuesta corrupción administrativa.
De acuerdo a las declaraciones, el pago de sobornos contó con dos modalidades: desde finales de 2020 se realizaba a través de transacciones bancarias y desde las fechas antes citadas con pagos en efectivo.
José Pablo Ortiz Giráldez, quien se define como amigo de 30 años de Santiago Hazim, pasado director del Senasa, dijo que entre marzo y abril de 2023, su amigo lo llamó para sostener una reunión en la que le instruyó “reactivar” la entrega de sobornos únicamente por parte de Eduardo Read Estrella para la campaña del PRM.
De acuerdo a él, el esquema fue paralizado en septiembre de 2022 con su vinculación en el caso conocido como “Operación Calamar”, otro esquema de supuesta corrupción administrativa en la que se cobraba sobornos a las bancas de apuestas y loterías. Por ese caso están acusados los exministros Donald Guerrero, José Ramón Peralta y Gonzalo Castillo.
“El doctor Santiago Hazim insistió en varias ocasiones que el dinero de ese negocio no era para otra cosa que no fuera para la campaña electoral”, le dijo José Pablo Ortiz Giráldez en su interrogatorio a los fiscales Alexis Piña Echavarría y Aurelio Valdez, de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción (PEPCA), copia de los cuales tiene este diario.

Expresó, además, que “este nuevo esquema duró un tiempo después de las elecciones presidenciales y congresuales de 2024” y que, contrario al dinero pagado a través de transacciones bancarias, donde recibía el 10% por su “participación como intermediario”, con esas entregas en efectivo nunca recibió su porcentaje acordado, ni supo cuánto dinero le fue entregado.
En su interrogatorio, el amigo de 30 años de Santiago Hazim aseguró, además, que el exdirector de Senasa era “enfático en que todo eso iba para las elecciones y que, por tal razón, no me tocaba nada. Decía que teníamos que ganar las elecciones para mantenernos en el poder y que de esa manera volverían los tiempos de antes”.
Otras de las excusas que supuestamente le daba Santiago Hazim para que no recibiera el 10% de los sobornos es que “había quedado con muchas deudas de la campaña electoral de 2024”.
Ortiz Giraldez dijo que él tomaba el dinero y se lo entregaba directamente en las manos de Santiago Hazim en fundas negras.
“Las entregas se realizaban en distintos lugares, a veces en la calle, otras veces en vehículos de su propiedad, esto es, propiedad de Santiago Hazim, en ocasiones en algún restaurante de la ciudad capital o en un apartamento, alquilado via AirBNB”, señaló en el interrogario Ortiz Giraldez.





