El abogado Carlos Balcácer, defensor de Anthony Santos, detalló este viernes el avance del juicio por reconocimiento de paternidad en un hotel de Santo Domingo. Junto al mánager Lenin Ramírez, aclaró que el expediente sigue la norma legal y desmintió rumores en redes sobre negativas de prueba de ADN o riesgos de cárcel, inexistentes en la ley dominicana.
La demanda ingresó el 26 de febrero de 2025 en el Tribunal de Niños, Niñas y Adolescentes de Montecristi, con audiencia inicial el 12 de marzo. La defensa sugirió ADN previo en laboratorio a elección de la madre, con repetición si salía negativo, pero fue rechazada.
Aplazamientos por cambios y documentación
En marzo, la demandante cambió letrado, lo que pospuso la vista al 2 de abril por falta de papeles. Nueva demora llevó al 14 de mayo, cuando el tribunal ordenó ADN en Santiago por proximidad. Santos faltó por consulta médica en Santo Domingo, notificada y aceptada, reprogramando al 2 de julio.
El examen se ejecutó ese día con Santos, la madre Carmen Josefina Jiménez y el niño Benjael Taveras Jiménez (1 año y 7 meses). Resultado, abierto el 30 de julio, mostró 99.9% de paternidad. La jueza, también de paz, demoró sentencia por agenda saturada.
Pendiente por falla en informe
Emitida la resolución, un error omitió la cédula de Santos en el reporte del laboratorio, bloqueando la inscripción del menor con apellido paterno. La defensa suministró el documento para corrección, pero el tribunal aún no resuelve, paralizando el trámite.
Balcácer negó rotundamente que Santos evadiera el ADN o enfrentara prisión. Aclaró que manutención requiere juicio aparte en juzgado de paz local, y la defensa ofrece conciliación previa, sin solicitud formal de Jiménez hasta ahora.
Ramírez dijo que Santos, padre reconocido de otros hijos, guarda silencio por el bienestar infantil y espera la sentencia final.
Posición de la madre
Jiménez insiste en la paternidad, respaldada por ADN y fallo, pero critica demoras que la llevaron a cambiar dos abogados y exponer el caso públicamente. Pide agilizar para demandar alimentos, priorizando derechos del niño.





