Investigadores identificaron un mecanismo clave que ayuda a explicar por qué las personas con enfermedad renal crónica mueren a causa del desarrollo significativo de insuficiencia cardíaca.
Según un estudio publicado en la revista científica Circulation, los riñones dañados liberan vesículas extracelulares que contienen ARN no codificante con efectos tóxicos sobre el corazón, un hallazgo que podría modificar el diagnóstico y el tratamiento de ambas afecciones.
Durante años, la comunidad científica buscó comprender por qué muchos pacientes con insuficiencia renal fallecen por complicaciones cardiovasculares. El nuevo trabajo aporta una evidencia directa de una relación causal entre ambos órganos. “Queríamos entender cómo se comunican el riñón y el corazón”, explicó Uta Erdbrügger, profesora asociada de la Universidad de Virginia y coautora del estudio. “Descubrimos moléculas que median esa comunicación, y en este caso, de forma perjudicial”.
La autora principal, Susmita Sahoo, del Instituto de Investigación Cardiovascular de Mount Sinai, señaló que es la primera vez que se demuestra este vínculo específico. “Nadie había probado antes esta relación causal”, afirmó.





