Ciudad de México, 11 feb (EFE). El 38% de las amenazas cibernéticas mundiales evade detección como malware tradicional y opera de manera oculta en redes internas, según el Compromise Report 2026 de Lumu Technologies.
Ricardo Villadiego, fundador y CEO de Lumu, enfatiza que el peligro principal radica en intrusiones que burlan defensas preventivas y persisten sin alertas. El informe detalla que el 18,9% de casos involucra conductas dañinas activas, y el 18,7% domina con sitios de phishing operativos. Estas afectan entornos internos, más allá de bloqueos perimetrales. Villadiego destaca la necesidad de monitoreo constante en organizaciones ya comprometidas, pasando de prevención a verificación continua.
Sectores Más Vulnerables en América Latina
Educación, telecomunicaciones y gobierno lideran las afectaciones. El 22,1% de incidentes en educación usa herramientas de anonimato como Tor y VPN; telecomunicaciones registra 19,6%, y gobierno 16,4%. En Latinoamérica, universidades y entidades públicas sufren por redes abiertas, rotación de equipos y presupuestos bajos en seguridad, facilitando ataques persistentes sin disrupciones evidentes. El reporte nota un alza del 25% en phishing regional en 2025, alineado con tendencias globales de “vivas” que explotan herramientas legítimas.
Riesgos de IA y Amenazas Internas
Las amenazas internas evolucionan con agentes de IA autónomos que acceden a datos sensibles. Christian Torres, CEO de Kriptos, advierte que estos no son solo humanos y requieren controles específicos. Muchos programas regionales de riesgos internos ignoran esta brecha en medio de la digitalización rápida.
Hacia Decisiones Estratégicas
Equipos de seguridad lidian con fatiga por alertas excesivas. Stephen Fallas, CTO de Trellix para América, propone integrar IA para potenciar humanos, unificar análisis y priorizar riesgos clave antes de incidentes. Expertos urgen a Latinoamérica priorizar visibilidad, resiliencia y gobernanza de datos, con colaboración entre proveedores, sector público y academia para robustecer la economía digital.
EFE





