El canciller Roberto Álvarez aclaró que el cierre de la oficina de la DEA en Santo Domingo obedece a una pesquisa interna de la embajada estadounidense, sin vínculo con el Gobierno dominicano.
Álvarez conversó directamente con la embajadora Leah Campos, quien confirmó que se trata de una acción administrativa por su misión diplomática. La diplomática enfatizó su política de tolerancia cero a la corrupción, describiéndola como una “violación repugnante de la confianza pública” al usar puestos oficiales para ganancia personal.
Antecedentes y Cooperación
La embajadora Campos, confirmada por el Senado de EE.UU. en octubre pasado, anunció la suspensión temporal “hasta nuevo aviso” sin detalles específicos de la pesquisa. Esto ocurre pese a la colaboración reciente en seguridad: la semana pasada, el jefe de la DEA en el Caribe, Michael Miranda, se reunió con el director de la DNCD, José Cabrera Ulloa, para respaldar operativos antinarcóticos.
Ambos países mantienen canales abiertos en temas de interés común, como lucha contra el crimen organizado. No hay indicios de implicación local en la auditoría.





