El presidente del Partido Esperanza Democrática (PED), Ramfis Domínguez Trujillo, saludó la decisión anunciada por la Embajada de los Estados Unidos de cerrar “hasta nuevo aviso” la oficina de la DEA en Santo Domingo, en el marco de una política de “cero tolerancia” frente a cualquier indicio o percepción de corrupción.
Domínguez Trujillo felicitó a la embajadora Leah Francis Campos por, según la comunicación difundida, asumir una postura pública firme al advertir que no se tolerará “ni siquiera la percepción de corrupción” dentro de la misión diplomática que dirige.
“Esto es lo que el pueblo exige: acciones, no excusas. Cuando alguien declara ‘cero tolerancia’ y actúa en consecuencia, envía un mensaje claro: la corrupción se enfrenta, no se administra”, expresó Domínguez-Trujillo.
El líder del PED sostuvo que esta decisión debe asumirse como un referente institucional para la República Dominicana.
“El país necesita aprender a cortar por lo sano: investigar, separar, sancionar y recuperar lo robado, caiga quien caiga,” puntualizó.
En ese sentido, recordó que su línea política ha sido consistente en exigir mano firme, transparencia real y responsabilidad directa en la lucha contra la corrupción.
“La corrupción no se combate con discursos; se combate con consecuencias”, insistió.
Domínguez Trujillo también subrayó la importancia de la claridad institucional en torno al hecho. Señaló que el canciller Roberto Álvarez informó que, tras conversar con la embajadora, se precisó que la medida responde a una investigación interna de la embajada y que no guarda relación con el Gobierno dominicano ni con funcionarios del Estado.
Aun así, consideró que el episodio deja una enseñanza clave para la gestión pública:
“Cuando una institución detecta señales de irregularidad, debe actuar primero y explicar después. Esa es la verdadera mano dura: prevenir, depurar y proteger la confianza pública,” enfatizó.
Domínguez Trujillo agregó que la firmeza demostrada en esta medida cobra aún mayor relevancia ante las condiciones actuales del narcotráfico en la República Dominicana, fenómeno que —según ha señalado en múltiples ocasiones— ha logrado infiltrar distintos niveles de la vida social, económica e institucional del país. Indicó que, para el PED, la lucha contra el narcotráfico no es un tema secundario sino una prioridad estratégica de seguridad nacional, por lo que valoró doblemente que la embajadora manifieste una postura de intolerancia absoluta frente a cualquier señal de irregularidad en áreas vinculadas a la lucha antidrogas. Señaló que toda acción que fortalezca la integridad de los mecanismos de cooperación y combate al tráfico ilícito debe ser respaldada sin reservas.
Finalmente, Ramfis Domínguez Trujillo llamó a fortalecer en la República Dominicana una cultura de integridad basada en mecanismos inmediatos de suspensión preventiva, auditorías efectivas y un régimen de consecuencias que impida que la corrupción “se normalice o se maquille con rankings”.





