La Justicia militar rusa condenó este jueves a cadena perpetua a los cuatro autores del atentado yihadista perpetrado en marzo de 2024 contra la sala de conciertos Crocus City Hall, en las afueras de Moscú, ataque que dejó 150 personas fallecidas.
La sentencia fue dictada por el Segundo Tribunal Militar del Distrito Occidental, que responsabilizó a cuatro ciudadanos tayikos, entre ellos Shamsidin Fariduni, señalado como el principal organizador del ataque y supuesto miembro del Estado Islámico.
Junto a Fariduni también fueron condenados a la pena máxima Dalerdzhon Mirzóyev, Murodali Rachabalizoda y Mujammadsobir Faízov.
De los otros 15 imputados considerados cómplices del atentado, once también recibieron cadena perpetua, mientras que los cuatro restantes fueron condenados a penas que oscilan entre 19 años y 11 meses y 22 años y medio de prisión.
De acuerdo con la Fiscalía, los primeros once proporcionaron armas, municiones y dinero a los atacantes, mientras que los otros cuatro alquilaron un apartamento a los autores del atentado y les vendieron el vehículo utilizado para trasladarse al lugar del ataque y posteriormente intentar huir.
El tribunal también ordenó que los 19 condenados paguen 200 millones de rublos (unos 2.5 millones de dólares) en concepto de daños materiales y morales a las víctimas.
Rusia mantiene desde hace 30 años una moratoria sobre la pena de muerte, por lo que la cadena perpetua constituye la máxima condena aplicable en el país.
De acuerdo con la acusación, Shamsidin Fariduni, quien previamente había cumplido condena en su país por acoso, recibió instrucción en Turquía y fue el encargado de preparar el atentado, incluyendo la inspección previa de la sala de conciertos y la compra de uno de los vehículos utilizados en el ataque.
El atentado contra Crocus City Hall es considerado el acto terrorista más grave ocurrido en Rusia desde 2004.





