Una nueva ola de violencia de pandillas en Haití ha obligado a cientos de personas a abandonar sus hogares y refugiarse a lo largo de la carretera que conduce al principal aeropuerto del país, en Puerto Príncipe. Los enfrentamientos entre bandas armadas se intensificaron durante el fin de semana en varios barrios del norte de la capital, generando una nueva crisis humanitaria.
Entre los desplazados se encuentra Monique Verdieux, de 56 años, quien relató que huyó hacia la autopista luego de presenciar cómo hombres armados incendiaban viviendas en su vecindario. Su familia se dispersó en distintas direcciones durante la huida, y asegura que actualmente no sabe dónde se encuentran. “Ahora duermo en la calle”, expresó, afirmando que no es seguro regresar.
Las pandillas controlan más del 90 % de Puerto Príncipe desde el asesinato del presidente Jovenel Moïse en julio de 2021. Desde entonces, Haití no ha tenido presidente, mientras los grupos criminales han extendido sus operaciones a zonas rurales, incluyendo saqueos, secuestros, agresiones sexuales y violaciones, según informes de la policía.
En las últimas semanas, empresas como el fabricante de ron Barbancourt y dos de las mayores embotelladoras del país alertaron sobre el deterioro de la seguridad cerca del Aeropuerto Internacional Toussaint Louverture. Las compañías denunciaron que las operaciones aeroportuarias están severamente restringidas y criticaron la insuficiente respuesta del gobierno ante la crisis.
Además, señalaron que el mal estado de las carreteras que rodean el aeropuerto dificulta el patrullaje de las fuerzas de seguridad haitianas. Aunque en abril llegaron las primeras tropas extranjeras vinculadas a una misión respaldada por la ONU, el despliegue total de la fuerza de 5,550 efectivos aprobada por el Consejo de Seguridad aún no se ha completado, mientras continúan llegando tropas desde Chad.





