El Partido Revolucionario Moderno (PRM) decidió no realizar la renovación inmediata de sus directivos nacionales y territoriales, proponiendo en cambio extender por un año el mandato de las autoridades nacionales y por dos años el de los cargos territoriales. La medida fue anunciada por la Dirección Ejecutiva bajo el argumento de que el país enfrenta desafíos económicos, sociales e internacionales que requieren estabilidad política y concentración en la gestión de gobierno.
El presidente Luis Abinader participará en una reunión de la Dirección Ejecutiva pautada para este martes a las 8:00 de la noche en el local principal del partido. Además, el miércoles habrá otro encuentro con autoridades de distintas localidades del país y del exterior, mientras que el fin de semana los dirigentes recorrerán el territorio nacional para socializar la propuesta de extensión del período de sus autoridades.
Sin embargo, la decisión genera cuestionamientos porque choca con los estatutos internos del PRM y con la Ley de Partidos Políticos 33-18. El artículo 152 de los estatutos establece que las autoridades del partido, tanto nacionales como locales y del exterior, deben durar cuatro años en sus funciones. Asimismo, la legislación exige la renovación periódica de los organismos internos mediante mecanismos democráticos y conforme a los períodos fijados por sus estatutos.
La propuesta también contradice una decisión tomada en septiembre de 2025 durante un taller en Jarabacoa, donde se acordó que la elección de autoridades internas se realizaría mediante padrón interno, incluyendo la escogencia de la candidatura presidencial y otros cargos de elección popular de cara a las elecciones de 2028. Esto había sido presentado como una vía para fortalecer la democracia interna de la organización.
A inicios de este año, el PRM designó una comisión encabezada por Andrés Bautista para buscar consenso en la renovación de autoridades, junto a dirigentes como Darío Castillo, Sigmund Freund y Samuel Pereyra. Sin embargo, el fracaso de esas gestiones, especialmente en demarcaciones como Santo Domingo Este y Santiago, impulsó la propuesta de extensión. Una de las voces más críticas ha sido Eugenio Cedeño, quien rechazó tanto la estrategia de consenso como la prolongación del mandato actual.
El PRM defendió la medida afirmando que “los temas internos pueden esperar” y que la prioridad debe ser gobernar y responder a las necesidades del país, insistiendo en que cualquier decisión será aprobada mediante los mecanismos institucionales correspondientes y con respeto a la Constitución, las leyes y los estatutos partidarios.





