Al menos cuatro personas murieron y otras 30 resultaron heridas durante las protestas registradas este lunes en Kenia contra el aumento del precio del combustible. Las manifestaciones provocaron enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y paralizaron importantes vías de transporte en distintas regiones del país.
El ministro del Interior, Kipchumba Murkomen, confirmó las víctimas y anunció el arresto de cerca de 350 personas vinculadas a los disturbios. El funcionario acusó a dirigentes políticos de promover actos violentos y lamentó la pérdida de vidas humanas durante las movilizaciones.
Las protestas fueron impulsadas por gremios del transporte y asociaciones de propietarios de “matatus”, vehículos de transporte público ampliamente utilizados en el país. Los manifestantes bloquearon carreteras, incendiaron neumáticos y levantaron barricadas para rechazar el aumento de un 23.5 % en el precio del diésel anunciado por el Gobierno.
En varias zonas de Nairobi y otras ciudades importantes, la Policía utilizó gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes y realizó múltiples arrestos. Las autoridades también emplearon grúas para retirar vehículos atravesados en las calles que impedían el tránsito vehicular y afectaban el comercio.
El Gobierno keniano atribuyó el incremento de los combustibles al conflicto entre Estados Unidos e Irán y al bloqueo del estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio petrolero mundial. Mientras tanto, sindicatos del transporte anunciaron un aumento de hasta un 50 % en los pasajes públicos para compensar el impacto de los nuevos precios del combustible.





