Las negociaciones para lograr una paz duradera en Oriente Medio sufrieron un nuevo revés luego de la escalada militar registrada entre Israel, Líbano e Irán. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anunció una intensificación de los ataques contra territorio libanés y confirmó la toma de nuevas “zonas estratégicas” por parte de las Fuerzas de Defensa de Israel.
Netanyahu explicó que la ofensiva fue coordinada junto al Ministerio de Defensa y el Estado Mayor israelí, asegurando que buscan reforzar la seguridad en las comunidades del norte de Israel. También informó sobre el desarrollo de nuevas estrategias contra los drones explosivos utilizados por Hizbulá en las últimas semanas.
Pese al alto al fuego firmado el pasado 16 de abril entre Israel y Hizbulá, los enfrentamientos han continuado en ambos lados de la llamada “línea amarilla”, zona fronteriza del sur del Líbano. Este martes, tropas israelíes cruzaron esa línea en operaciones militares descritas como selectivas para eliminar amenazas directas.
Irán acusó a Estados Unidos de violar el alto al fuego tras ataques nocturnos en el sur del país, mientras que autoridades libanesas reportaron al menos 31 fallecidos por la ofensiva israelí. Medios iraníes también informaron explosiones en Bandar Abás y señalaron que fuerzas iraníes derribaron un dron estadounidense y dispararon contra un avión F-35.
El líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, afirmó que Estados Unidos está perdiendo influencia en la región del Golfo y advirtió que ya no cuenta con posiciones seguras para ejecutar operaciones militares. Las nuevas tensiones amenazan con complicar aún más las negociaciones diplomáticas para poner fin al conflicto en Oriente Medio.





