Una nueva respuesta humanitaria beneficiará a más de 400,000 personas en Haití afectadas por la prolongada crisis de violencia que atraviesa el país. La iniciativa es financiada por el Regional Humanitarian Fund for Latin America and the Caribbean (RHPF LAC) y será ejecutada por el consorcio REZILYANS AYITI, conformado por Plan International, Save the Children, Norwegian Refugee Council, Mercy Corps y Centre d’Animation Paysanne et d’Action Communautaire.
El programa estará enfocado en los departamentos de Ouest, Centre y Artibonite, donde se atenderán necesidades urgentes relacionadas con alimentación, refugio y artículos esenciales para miles de familias afectadas por la violencia y el desplazamiento.
Además de la asistencia alimentaria, la iniciativa incluirá servicios de agua, saneamiento e higiene para reducir riesgos sanitarios y prevenir enfermedades como el cólera. También ampliará los programas de nutrición para detectar y tratar casos de desnutrición aguda severa, especialmente en comunidades desplazadas y de acogida.
La respuesta humanitaria contempla medidas de protección infantil dirigidas a niños y niñas afectados por la violencia, el desplazamiento forzado y la separación familiar. Las organizaciones participantes prestarán especial atención a las menores de edad y otros grupos vulnerables expuestos a mayores riesgos.
Según Plan International, Haití enfrenta una de las peores crisis humanitarias de su historia reciente. Más de 6.4 millones de personas requieren asistencia humanitaria y 5.8 millones sufren inseguridad alimentaria aguda. La organización también alertó que cerca del 70 % de las personas que viven en asentamientos de desplazados en Puerto Príncipe enfrenta graves carencias alimentarias, mientras grupos armados continúan controlando amplias zonas y exponiendo a la niñez al reclutamiento, la explotación y la interrupción de su educación.





