La muerte del joven Henry Nowak, de 18 años, ha provocado un intenso debate en el Reino Unido sobre la actuación policial, el racismo y la violencia con armas blancas. El caso volvió a la atención pública luego de que su agresor fuera condenado a cadena perpetua y se difundiera un video que muestra a los agentes esposando a la víctima mientras esta insistía en que había sido apuñalada.
El crimen ocurrió en diciembre de 2025 en Southampton. Según determinó la justicia, Vickrum Digwa, de 23 años, apuñaló mortalmente a Nowak y luego afirmó falsamente ante la policía que había sido víctima de un ataque racista. Los agentes inicialmente parecieron creer esa versión, pese a que posteriormente el tribunal concluyó que no existían pruebas de insultos raciales por parte de la víctima.
Las imágenes difundidas muestran a Nowak en el suelo mientras repetía que había sido apuñalado y que no podía respirar. Un agente incluso cuestionó su versión antes de que se descubrieran las heridas. Cuando los policías confirmaron la gravedad de las lesiones, retiraron las esposas e iniciaron maniobras de reanimación, pero el joven falleció.
El caso generó protestas frente a una comisaría de Southampton y reacciones de figuras políticas. El primer ministro Keir Starmer calificó el video como repulsivo y pidió esclarecer si las acusaciones de racismo influyeron en las decisiones policiales. Mientras tanto, líderes políticos y autoridades debatieron sobre la imparcialidad policial y el riesgo de que el caso profundice tensiones raciales.
La Oficina Independiente de Conducta Policial mantiene una investigación sobre la actuación de los agentes. Además, la policía pidió disculpas a la familia de Nowak por no haber creído inicialmente a la víctima. El agresor fue condenado por asesinato a cadena perpetua con un mínimo de 21 años de prisión, mientras que su madre, Kiran Kaur, fue declarada culpable de ayudar a ocultar el arma utilizada en el crimen.





