Estados Unidos propuso imponer aranceles adicionales a las importaciones provenientes de 60 países y bloques económicos, incluyendo México, la Unión Europea, Canadá y Reino Unido, como parte de una investigación relacionada con bienes presuntamente producidos mediante trabajo forzoso. La medida forma parte de una iniciativa impulsada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR).
La propuesta contempla un incremento arancelario del 10 % para las importaciones procedentes de México y otras 13 economías, mientras que 46 países adicionales enfrentarían gravámenes de hasta 12.5 %. Según la investigación, estas naciones no estarían aplicando controles suficientemente efectivos para impedir la entrada de productos elaborados bajo condiciones de trabajo forzoso en terceros países.
Ante el anuncio, la Secretaría de Economía de México informó que trabajará junto a las autoridades estadounidenses para presentar argumentos técnicos y diplomáticos que permitan evitar la aplicación de los nuevos aranceles. La entidad destacó que se trata únicamente de una propuesta y no de una medida definitiva.
Las autoridades mexicanas explicaron que el proceso contempla un período de aproximadamente 45 días para consultas, comentarios y discusiones entre las partes involucradas. Además, señalaron que la propuesta forma parte de una estrategia comercial de Estados Unidos para sustituir otros mecanismos arancelarios que han perdido vigencia o han sido anulados por decisiones judiciales.
La iniciativa surge en momentos en que México, Estados Unidos y Canadá se preparan para la primera revisión formal del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), prevista para julio de 2026. El Gobierno mexicano reiteró su respaldo a extender el acuerdo por 16 años adicionales, argumentando que ha contribuido a la estabilidad económica, la certeza jurídica y la atracción de inversión extranjera en la región.





