El infectólogo Héctor Balcácer advirtió sobre la necesidad de que República Dominicana mantenga una vigilancia activa ante el brote de ébola detectado en la región noroeste de la República Democrática del Congo. Aunque el foco de la enfermedad se encuentra a miles de kilómetros del país, señaló que la conectividad global y la rapidez de los desplazamientos internacionales obligan a todas las naciones a mantenerse alerta.
El especialista explicó que las autoridades congoleñas han adoptado medidas restrictivas para contener la propagación del virus, incluyendo limitaciones a la movilidad. Sin embargo, recordó que la República Democrática del Congo comparte fronteras con varios países y que el tránsito de personas en la región sigue siendo un desafío para el control epidemiológico.
Balcácer destacó que el principal riesgo del ébola radica en su alta tasa de mortalidad y en las limitadas opciones terapéuticas disponibles. Según indicó, entre cuatro y seis de cada diez personas infectadas pueden fallecer a causa de la enfermedad, por lo que los organismos sanitarios internacionales permanecen en constante vigilancia para evitar su expansión.
No obstante, el especialista aclaró que actualmente no existen indicios de que el brote pueda convertirse en una pandemia global. Atribuyó esta situación a las medidas de contención implementadas de forma temprana por las autoridades sanitarias de la República Democrática del Congo, incluyendo cuarentenas y restricciones de circulación.
Además del ébola, el infectólogo recordó que en República Dominicana continúan circulando diversos virus respiratorios, entre ellos influenza, adenovirus, virus sincitial respiratorio y COVID-19. Recomendó acudir al médico ante cualquier síntoma respiratorio, especialmente en adultos mayores y personas vulnerables, para reducir el riesgo de complicaciones y facilitar un diagnóstico oportuno.





