
SANTO DOMINGO.– El Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, presidido por el magistrado Raymundo Mejía, decidió descartar el dolo eventual y enviar a juicio de fondo a los hermanos Antonio y Maribel Espaillat.
Ambos son señalados como responsables del derrumbe del techo en la discoteca Jet Set, un trágico incidente que dejó un saldo de 236 fallecidos y más de 80 heridos, delitos por los cuales enfrentarán cargos de homicidio involuntario.
El magistrado analizó minuciosamente la conducta de los imputados, determinando que el caso debe ser debatido en un juicio de fondo bajo la tipificación de homicidio culposo o imprudente, rechazando de este modo la pretensión de un sector de las víctimas que solicitaba juzgar el hecho como un homicidio voluntario.
Asimismo, el tribunal ordenó la exclusión del proceso del Ayuntamiento, el Ministerio de Obras Públicas y las demás instituciones del Estado que habían sido señaladas, como civilmente responsables.
El juez Mejía aclaró que la jurisdicción penal carece de competencia para retener al Estado en este escenario, ya que por mandato exclusivo de la Ley 107-13, cualquier acción por responsabilidad patrimonial o reclamo contra la administración pública corresponde de forma estricta e independiente al Tribunal Superior Administrativo (TSA).
El magistrado ratificó el mantenimiento de las medidas de coerción alternativas a la prisión para los procesados. Argumentó que, por mandato constitucional, la libertad es la regla y la prisión la excepción.
Debido a que los imputados han mostrado una conducta de asistencia voluntaria, arraigo y constante interés por enfrentar la justicia, el tribunal está legalmente «atado de manos» para agravar las medidas.
Sin embargo, en el aspecto civil, el juez validó e impuso medidas de coerción reales (inmovilización de bienes y medidas conservatorias) en favor de las víctimas constituidas en actores civiles, calificándolas de proporcionales e idóneas para el caso.




