Santo Domingo. En medio del dolor y la indignación, Rafael Navarro, padre de una de las víctimas de la tragedia del Jet Set manifestó su profundo descontento luego de que el juez Raymundo Mejía enviara a juicio de fondo a los hermanos Espaillat por el caso del colapso de la discoteca.
Navarro también aseguró que, desde el inicio del proceso, tenía la percepción de que todo estaba decidido y calificó el caso como “un ajedrez que ya estaba jugado” y “un rompecabezas al que solo le faltaba una ficha”.
“Vengo yo y tomo la justicia por mis manos, y a mí sí me van a llevar preso”, expresó con evidente frustración.
Asimismo, Navarro afirmó que ha perdido la esperanza en el desarrollo del proceso judicial y sostuvo que no espera que ocurra nada que haga justicia por la muerte de su familiar.
El magistrada, Mejía mantuvo la calificación jurídica presentada por el Ministerio Público, que imputa a los acusados los delitos de homicidio involuntario, rechazando la petición de querellantes que buscaban agravarla a homicidio voluntario, alegando que los dueños conocían el deterioro del inmueble.
El juez también ratificó las medidas de coerción contra los imputados, que incluyen garantía económica, presentación periódica y prohibición de salida del país.





