El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó que la economía cubana necesita cambios urgentes y profundos para enfrentar la severa crisis que atraviesa el país. Durante una sesión extraordinaria del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, el mandatario defendió un paquete de reformas orientadas a flexibilizar y modernizar el modelo económico nacional.
Las medidas aprobadas buscan ampliar la participación de la inversión privada, atraer capital de cubanos residentes en el exterior, reducir la intervención directa del Estado en determinados sectores y otorgar mayor autonomía a las empresas públicas. Aunque los detalles completos aún no han sido divulgados, el Gobierno considera que estas transformaciones son indispensables para reactivar la producción y mejorar las condiciones económicas.
Díaz-Canel reconoció que algunas de las reformas podrían generar debate, pero insistió en que son impostergables. Además, admitió que parte de los problemas económicos no responden únicamente a factores externos, sino también a obstáculos internos como la burocracia, la lentitud administrativa y regulaciones que dificultan la actividad productiva dentro del país.
El mandatario citó los modelos de desarrollo implementados por China y Vietnam como ejemplos de transformación económica dentro de sistemas socialistas. Asimismo, planteó la necesidad de crear un entorno institucional que incentive la producción eficiente de bienes y servicios, acompañado de mecanismos de protección social focalizados para los sectores más vulnerables.
Las reformas cuentan con el respaldo del expresidente Raúl Castro y fueron aprobadas por la Asamblea Nacional del Poder Popular. Según el Gobierno cubano, los cambios también buscan responder a las dificultades provocadas por las restricciones energéticas y las sanciones estadounidenses, que han afectado el suministro de petróleo y la operación de numerosas empresas internacionales en la isla.





