La Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (Organización de Estados Americanos (OEA)) aprobó una declaración en la que condena las violaciones de derechos humanos en Nicaragua, señalando que algunas podrían constituir crímenes de lesa humanidad, en el marco de su sesión plenaria celebrada en Panamá.
El documento expresa preocupación por el deterioro del orden democrático en el país centroamericano, incluyendo la eliminación de la separación de poderes, el uso de detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y denuncias de tortura, según los mecanismos internacionales de derechos humanos.
La resolución también exige la liberación inmediata de personas detenidas de forma arbitraria o sometidas a desaparición forzada, además de garantizar el respeto a la libertad de expresión, religión y derechos políticos en Nicaragua.
Asimismo, la OEA recordó el caso del líder indígena Brooklyn Rivera, fallecido bajo custodia estatal pese a medidas de protección internacionales, y subrayó la necesidad de justicia, verdad y reparación para las víctimas de violaciones de derechos humanos.
El organismo instó al gobierno nicaragüense a restablecer condiciones para una participación política amplia y transparente, en línea con los estándares interamericanos para futuros procesos electorales.
La declaración también abre la puerta al diálogo, reiterando la disposición de los Estados miembros para facilitar el eventual retorno de Nicaragua a la organización regional.





