La Ley 30-26 establece un calendario escalonado para la entrada en vigor de sus disposiciones tributarias, por lo que no todas las medidas comenzarán a aplicarse al mismo tiempo. Algunas tendrán efecto inmediato, otras iniciarán en julio de 2026 y varias modificaciones se implementarán de manera progresiva durante los ejercicios fiscales de 2027, 2028 y 2029.
Entre los principales cambios que entran en vigencia este año se encuentra el nuevo Régimen Simplificado de Tributación, cuya aplicación dependerá de la emisión del reglamento correspondiente. Además, durante el ejercicio fiscal 2026 se amplía la deducción por gastos educativos, permitiendo deducir hasta el 30 % del mínimo exento establecido en el Código Tributario y hasta un 50 % cuando los pagos correspondan a la educación de personas con discapacidad o trastornos del neurodesarrollo.
A partir del 1 de julio de 2026 comenzarán a cobrarse nuevos impuestos mensuales a casinos y máquinas tragamonedas, así como impuestos anuales y pagos iniciales para bancas de lotería y bancas deportivas. Asimismo, desde el 3 de julio entrará en vigor un impuesto de 0.20 % sobre la emisión de cheques y los pagos realizados mediante transferencias electrónicas.
La normativa, promulgada el 18 de junio de 2026, también contempla cambios que se aplicarán entre 2027 y 2029. Entre ellos figura una reducción progresiva en el tratamiento tributario de los seguros de vida, la eliminación del impuesto por constitución de compañías y aumento de capital en 2027, así como la derogación del impuesto de registro y conservación de hipotecas en 2028, tras una tasa transitoria del 1 % durante 2027.
Además, la ley introduce nuevas disposiciones sobre sucesiones y donaciones y establece una contribución de salida de US$30 por persona con aplicación inmediata. El Ministerio de Hacienda y Economía aclaró que la legislación no crea impuestos para las suscripciones a plataformas digitales como Netflix o Spotify, sino que modifica la retención aplicable a determinados pagos realizados por empresas dominicanas a proveedores extranjeros de servicios digitales. La implementación gradual de estas medidas requerirá que empresas, entidades financieras y contribuyentes ajusten con anticipación sus procesos fiscales y administrativos.





