Los accidentes de tránsito continúan generando una fuerte presión sobre el sistema público de salud, especialmente en el Hospital Traumatológico Juan Bosch, donde el costo diario de un paciente ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) oscila entre RD$60,000 y RD$90,000. En los casos de mayor complejidad, el gasto puede alcanzar hasta RD$150,000 por día, informó el director del centro, el doctor Joel Ortega.
El especialista explicó que el costo de la atención depende de la gravedad de las lesiones. Mientras un paciente con una fractura simple requiere menos recursos, aquellos con traumatismos craneoencefálicos severos, lesiones torácicas o abdominales y múltiples fracturas demandan mayor cantidad de medicamentos, estudios especializados, insumos y seguimiento médico.
Ortega indicó que la UCI del hospital permanece prácticamente ocupada de forma permanente. El centro dispone de ocho camas de cuidados intensivos y tres espacios adicionales con ventiladores en el área de emergencia para atender a pacientes críticos mientras esperan disponibilidad. Relató que durante un fin de semana un paciente permaneció en espera de una cama y, tras ser trasladado a la UCI, ingresaron otros dos casos que también requerían atención intensiva.
El director señaló que los domingos, especialmente entre las 6:00 y las 7:00 de la noche en adelante, se registra el mayor flujo de lesionados por accidentes de tránsito, en su mayoría motociclistas. Afirmó que gran parte de estos pacientes llega bajo los efectos del alcohol u otras sustancias y que cerca del 90 % no utiliza casco protector. Las lesiones más frecuentes incluyen fracturas de tibia y peroné, traumatismos craneoencefálicos y lesiones abdominales.
El Hospital Traumatológico Juan Bosch forma parte de la Red Nacional de Trauma del Servicio Nacional de Salud, lo que permite coordinar el traslado de pacientes entre hospitales según la capacidad disponible. Ortega también insistió en la necesidad de fortalecer la educación vial desde las escuelas para promover el respeto a las leyes de tránsito, evitar conducir bajo los efectos del alcohol o a alta velocidad y fomentar el uso obligatorio del casco protector, con el objetivo de reducir la cantidad de accidentes y facilitar la recuperación de pacientes, en su mayoría jóvenes en edad productiva.





