Miami.– El periodista, escritor y conferencista cubano Ismael Cala sorprendió al revelar que contempla la posibilidad de aspirar algún día a la presidencia de Cuba, siempre y cuando la isla experimente una transición hacia un sistema democrático que permita elecciones libres y competitivas.
La declaración se produjo durante una conversación con la política peruana Keiko Fujimori en el pódcast The Abundance Revolution, donde el comunicador compartió una reflexión poco habitual sobre su futuro y llegó a hacerle una petición personal: que sea su mentora si alguna vez decide dar el salto a la política.
«Yo siento que si Cuba se convierte en un país libre, a mí me gustaría aportarle a ese país y me gustaría que tú me entrenes para ser un buen presidente de Cuba«, expresó Cala durante la entrevista, en uno de los momentos más comentados del episodio.
Un proyecto pensado para el largo plazo
Lejos de presentar una candidatura o anunciar un proyecto político inmediato, Cala aclaró que se trata de una aspiración a muy largo plazo y condicionada a un cambio profundo en la realidad política cubana.
«Estoy pensando de aquí a unos 20 o 30 años, no es ahora«, explicó el comunicador, dejando claro que su prioridad continúa siendo su trabajo como conferencista, escritor y creador de contenidos sobre liderazgo y desarrollo personal.
Según relató, la idea nunca había formado parte de sus planes de vida. Sin embargo, recordó que años atrás recibió una carta de un joven cubano cuando trabajaba en CNN, un mensaje que terminó sembrando en él la posibilidad de servir algún día a su país desde la función pública.
«Jamás pensé en la política. Un joven me escribió una carta… Me hizo llorar porque fue él quien puso esa semilla. Me decía: ‘Ojalá llegues a ser el presidente de Cuba’«, recordó Cala durante la conversación.
La respuesta de Keiko Fujimori
La ex candidata presidencial peruana reaccionó positivamente a la confesión del periodista y aseguró que considera posible que pueda desempeñar un liderazgo político en el futuro.
Durante la entrevista, Fujimori destacó las capacidades de comunicación de Cala y afirmó que posee «un liderazgo muy fuerte», cualidad que, a su juicio, podría convertirlo en un candidato competitivo si algún día las condiciones políticas en Cuba lo permitieran.
La dirigente peruana, una de las figuras más conocidas de la política latinoamericana en las últimas dos décadas, ha participado en varias campañas presidenciales en su país y es reconocida por su experiencia en procesos electorales y liderazgo partidario.
Una conversación sobre el futuro de Cuba
Más allá del intercambio personal, el diálogo giró en torno a la situación política y social de Cuba y a los desafíos que enfrentaría una eventual transición democrática.
Ambos coincidieron en que cualquier escenario de cambio requeriría instituciones sólidas, liderazgo y una visión de largo plazo para reconstruir el país después de décadas bajo un sistema de partido único.
Cala insistió en que, de llegar ese momento, su interés no estaría motivado por el poder, sino por la posibilidad de contribuir al desarrollo de la nación donde nació antes de emigrar y construir su carrera internacional.
Reacciones en redes sociales
Las declaraciones del comunicador no tardaron en viralizarse en redes sociales. Fragmentos del episodio fueron publicados por el propio Ismael Cala en sus plataformas digitales, donde explicó que nunca imaginó formular esa pregunta durante la entrevista, pero que sintió la necesidad de compartir un sueño que ha ido tomando forma con el paso de los años.
Como era de esperarse, el anuncio generó opiniones divididas. Mientras algunos usuarios celebraron que un cubano en el exilio manifieste su disposición a participar en la reconstrucción democrática del país, otros cuestionaron la viabilidad de una aspiración política condicionada a un escenario que todavía luce lejano.
Un sueño condicionado a un cambio histórico
Por ahora, la posibilidad planteada por Ismael Cala permanece en el terreno de la reflexión y las aspiraciones personales. El propio periodista dejó claro que no existe una candidatura en marcha ni un proyecto político formal, sino una visión de futuro ligada exclusivamente a la eventual instauración de un sistema democrático en Cuba.
Sus declaraciones, sin embargo, han reavivado el debate sobre el papel que podrían desempeñar figuras de la sociedad civil y del exilio cubano en un eventual proceso de transformación política de la isla, un escenario que, por el momento, continúa siendo una hipótesis más que una realidad.





