Jerusalén.- Israel pidió este martes a Alemania que utilice su peso político dentro de la Unión Europea para bloquear las iniciativas que buscan endurecer la presión contra el Gobierno israelí por su política de asentamientos en la Cisjordania ocupada, en un momento en que varios países europeos impulsan nuevas medidas diplomáticas y económicas.
El ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Saar, trasladó la petición durante una comparecencia conjunta en Jerusalén con su homólogo alemán, Johann Wadephul, al advertir de que, según afirmó, algunos gobiernos europeos intentan imponer una agenda «excesivamente antiisraelí» dentro del bloque comunitario.
Saar sostuvo que las diferencias entre aliados deben resolverse mediante el diálogo y rechazó que las sanciones sean utilizadas como mecanismo para influir en decisiones que Israel considera esenciales para su seguridad y su política nacional.
«Esperamos que Alemania, nuestro amigo, desempeñe un papel de liderazgo en la oposición a estas iniciativas unilaterales y en la preservación de una política europea equilibrada y constructiva hacia Israel», declaró el canciller israelí.
Alemania mantiene su respaldo a Israel, pero marca límites sobre Cisjordania
La respuesta alemana reflejó el delicado equilibrio que Berlín intenta mantener entre su histórico respaldo a Israel y las crecientes críticas por la expansión de los asentamientos en los territorios palestinos ocupados.
Johann Wadephul reiteró que la seguridad de Israel constituye un elemento central de la política exterior alemana. Sin embargo, advirtió que la continua ampliación de los asentamientos pone en riesgo la posibilidad de alcanzar una solución negociada de dos Estados.
El ministro fue aún más contundente al señalar que una eventual anexión de facto de partes de Cisjordania «no puede ser aceptada por la comunidad internacional» y dejó claro que Alemania tampoco podría avalarla desde el punto de vista jurídico.
La Unión Europea aumenta la presión sobre los asentamientos
La petición israelí llega en un contexto de creciente presión dentro de la Unión Europea.
A finales de mayo, el Consejo de la UE aprobó sanciones contra cuatro organizaciones vinculadas a la promoción violenta de asentamientos israelíes y contra tres de sus principales dirigentes, entre ellos Daniella Weiss, líder del Movimiento Nachala; Meir Deutsch, director de Regavim, y Avichai Suissa, responsable de Hashomer Yosh. Las medidas incluyen congelación de activos y prohibiciones de viaje dentro del bloque europeo.
Además, varios Estados miembros —entre ellos España, Francia y Suecia— mantienen abiertas discusiones sobre nuevas acciones, como restringir el comercio de productos procedentes de los asentamientos israelíes establecidos en Cisjordania, considerados ilegales por el derecho internacional y por reiteradas resoluciones de Naciones Unidas.
Alemania también reclama apoyo a la Autoridad Palestina
Durante la reunión, Wadephul instó al Gobierno israelí a liberar los ingresos fiscales que recauda en nombre de la Autoridad Palestina y cuya transferencia ha sido parcialmente retenida en distintos momentos del conflicto.
Según el ministro alemán, debilitar financieramente a la Autoridad Palestina podría favorecer un mayor vacío institucional en Cisjordania y abrir espacio a grupos más radicales, lo que complicaría aún más cualquier perspectiva de estabilidad en la región.
Un debate que divide a Europa
Las declaraciones evidencian las diferencias que persisten dentro de la Unión Europea respecto a la guerra en Oriente Medio y a la política israelí en los territorios ocupados.
Mientras países como Alemania e Italia han mostrado reservas ante la imposición de nuevas sanciones generales contra Israel, otros gobiernos europeos consideran necesario incrementar la presión diplomática para frenar la expansión de los asentamientos y preservar la viabilidad de una futura solución de dos Estados.





