El comunicador afirmó que la mayoría de quienes participaron en las protestas desconocía el contenido de la normativa y señaló que el movimiento estuvo compuesto principalmente por sectores de clase media y alta
Santo Domingo. — El comunicador Danny Alcántara generó debate tras cuestionar el nivel de información y el perfil social de las personas que participaron en los recientes cacerolazos contra la denominada “Ley Mordaza”, una expresión utilizada por sectores críticos para referirse a disposiciones legales vinculadas al debate sobre libertad de expresión.
Alcántara aseguró que “el 99 % de quienes tocaron cacerolas no sabía qué era la Ley Mordaza”, al considerar que parte de los manifestantes participó sin conocer en profundidad el contenido de las normas cuestionadas.
El periodista también planteó que el movimiento tuvo una composición social particular, al señalar que quienes participaron pertenecían principalmente a sectores de clase alta, clase media alta y clase media.
“Es un caso de estudio”, expresó Alcántara al referirse al perfil de los participantes, señalando que, a su juicio, ese segmento social no coincide necesariamente con la audiencia habitual de figuras digitales como Santiago Matías (Alofoke) o El Piro, quienes han tenido una participación visible en el debate público sobre la reforma penal y la libertad de expresión.
Un debate marcado por la libertad de expresión
Las declaraciones de Alcántara ocurren en medio de una discusión nacional sobre el nuevo Código Penal dominicano y otras iniciativas legislativas que han sido cuestionadas por sectores sociales, periodistas y comunicadores, quienes advierten posibles efectos sobre la libertad de expresión.
El término “Ley Mordaza” no corresponde al nombre oficial de una legislación, sino que ha sido utilizado por sus críticos para referirse a disposiciones que consideran restrictivas, especialmente aquellas relacionadas con delitos de difamación, injuria y publicaciones en plataformas digitales.
Mientras sectores críticos sostienen que algunas disposiciones podrían limitar la crítica pública y el trabajo periodístico, quienes defienden las reformas argumentan que buscan proteger derechos como la honra, la reputación y la privacidad de las personas.
Cacerolazos y participación ciudadana
Los cacerolazos se han convertido en una de las principales expresiones de protesta contra la denominada “Ley Mordaza”, junto a otros reclamos ciudadanos relacionados con el costo de vida, medidas económicas, apagones y cuestionamientos a actuaciones policiales.
Las manifestaciones se han registrado en sectores del Gran Santo Domingo, incluyendo zonas residenciales donde ciudadanos hicieron sonar ollas y utensilios domésticos desde balcones, ventanas y calles como forma de protesta.
El perfil de los participantes también ha formado parte del análisis público. Algunos observadores han señalado que el cacerolazo, por su naturaleza —una protesta que puede realizarse desde los hogares—, facilita la participación de sectores urbanos de clase media que no necesariamente forman parte de estructuras políticas tradicionales.
La relación con los comunicadores digitales
Uno de los puntos destacados por Alcántara fue la diferencia entre el perfil de los manifestantes y las comunidades digitales que siguen a determinados comunicadores que han asumido posiciones críticas frente al Código Penal.
El comunicador felicito a los influencers, por lograr que el poder ejecutivo escuchara sus voces.
Ambos comunicadores han tenido participación activa en el debate. Santiago Matías informó sobre reuniones con autoridades y otros influencers para plantear modificaciones a artículos relacionados con libertad de expresión, mientras El Piro protagonizó cuestionamientos públicos a legisladores sobre la reforma penal.
La cifra del 99 % no cuenta con medición pública
Hasta el momento, la afirmación de Danny Alcántara de que el 99 % de los participantes desconocía el contenido de la denominada “Ley Mordaza” no ha sido acompañada de una encuesta, estudio o medición pública que permita comprobarla.
La declaración forma parte de su análisis personal sobre la composición y motivaciones de quienes participaron en las protestas.
Un debate abierto sobre ciudadanía e información
Las palabras de Alcántara han abierto una discusión más amplia sobre el nivel de conocimiento ciudadano respecto a las reformas legales y sobre cómo las redes sociales y los medios digitales influyen en la movilización pública.
Mientras algunos sectores consideran que las protestas reflejan una preocupación legítima por derechos fundamentales, otros plantean que la participación ciudadana debe estar acompañada de mayor información sobre el contenido específico de las normas debatidas.
El debate continúa entre quienes defienden mayores garantías para la libertad de expresión y quienes sostienen que la legislación debe establecer límites para proteger otros derechos fundamentales.





