Santo Domingo.– El extraordinario patrimonio cultural subacuático de la República Dominicana se convirtió este martes en uno de los principales ejes de discusión del XXXI Congreso Internacional de Arqueología del Caribe, que reúne en Santo Domingo a 237 investigadores de 23 países para presentar los avances más recientes sobre la historia, el patrimonio y las primeras poblaciones de la región.
Durante la jornada, celebrada en el auditorio del Centro Cultural Indotel, en la Ciudad Colonial, especialistas nacionales e internacionales expusieron investigaciones sobre naufragios coloniales, asentamientos indígenas y paisajes arqueológicos sumergidos, resaltando el potencial de las aguas dominicanas para comprender la historia del Caribe antes y después de la llegada de los europeos.
Uno de los temas que despertó mayor interés fue la conferencia «Naufragios históricos en la República Dominicana: Patrimonio cultural subacuático del naufragio Punta Espada de mediados del siglo XVI», presentada por la arqueóloga Sarah Muckerheide, de la Universidad de Indiana.
La investigadora dio a conocer los avances de un estudio sobre una embarcación española, cuyo nombre aún se desconoce, que naufragó frente a la costa este de la República Dominicana durante el siglo XVI. Según explicó, el barco formaba parte de la Carrera de Indias, la red marítima que enlazaba las colonias españolas en América con la metrópoli y que transportaba mercancías, materias primas y metales preciosos entre ambos continentes. Aunque los arqueólogos han identificado parte de su carga y estructura, todavía se desconocen las circunstancias exactas del hundimiento y el destino que tenía la embarcación.
La programación también incluyó una ponencia dedicada al manantial Dos Hermanas, en la provincia de San Pedro de Macorís, donde arqueólogos estudian vestigios dejados por los pueblos taínos antes de la llegada de Cristóbal Colón. Los investigadores destacaron que los cuerpos de agua desempeñaban un papel fundamental en la vida de las comunidades indígenas, no solo como fuente de abastecimiento, sino también como espacios ceremoniales, de intercambio y organización social.
El patrimonio cultural subacuático comprende todos los restos de actividad humana con valor histórico, arqueológico o cultural que han permanecido bajo el agua durante al menos cien años, incluyendo naufragios, estructuras sumergidas, antiguos puertos, paisajes prehistóricos y objetos de las civilizaciones que habitaron la isla. Estos bienes representan una fuente invaluable para reconstruir la evolución histórica del Caribe y preservar la memoria de sus primeros pobladores.
El XXXI Congreso Internacional de Arqueología del Caribe, que se desarrolla hasta el 18 de julio, contempla 97 ponencias distribuidas en 15 simposios sobre bioarqueología, ADN antiguo, arqueología subacuática, arqueozoología, arqueobotánica, patrimonio cultural, arte rupestre, arqueología colonial y nuevas tecnologías aplicadas a la investigación científica. El evento consolida a la República Dominicana como uno de los principales centros de investigación arqueológica de la región y fortalece la cooperación entre universidades, museos e instituciones especializadas de América y Europa.





