Redacción.– La compañía estadounidense Uber anunció un acuerdo definitivo para adquirir la totalidad de las acciones de la empresa alemana Delivery Hero por un valor de 12,900 millones de euros (aproximadamente US$ 14,800 millones). Con esta transacción, Uber, que ya poseía el 25% de la firma europea, sumará 50 nuevos mercados a su operación global, consolidándose como el gigante definitivo del reparto a domicilio y la movilidad.
El movimiento estratégico incluye la compra de PedidosYa, la plataforma líder que opera en la República Dominicana y otros 12 países de América Latina, como Argentina, Perú, Panamá y Costa Rica. Esta adquisición se alinea con la reciente estrategia de Uber en el país caribeño, donde relanzó formalmente su división de reparto Uber Eats para competir directamente en el mercado local.
Como parte del acuerdo financiero, Uber ofreció a los accionistas 41.5 euros por cada acción, reduciendo el desembolso neto a unos US$ 13,700 millones al descontar la participación que ya poseía. La operación cuenta con el respaldo unánime del consejo de Delivery Hero y el compromiso irrevocable del grupo inversor Prosus, dueño del 17% de las acciones, por lo que solo resta superar el 50% de aceptación y recibir el aval regulatorio.
Para mitigar posibles objeciones por monopolio, Delivery Hero acordó paralelamente vender sus operaciones en 14 países —incluyendo la firma española Glovo— al fondo estadounidense SSW Partners por US$ 1,600 millones. Esta escisión de mercados donde también compite Uber Eats busca aliviar las preocupaciones de las autoridades reguladoras de la competencia antes de la integración final.
De concretarse con éxito, la empresa resultante se convertirá en la mayor del mundo en servicios de movilidad y delivery, alcanzando presencia en 99 mercados internacionales. Las proyecciones de la fusión estiman que ambas firmas combinadas habrían alcanzado reservas brutas por valor de US$ 236,000 millones durante el año 2025.
El contrato estipula condiciones estrictas para proteger la identidad de la firma alemana, obligando a Uber a mantener la sede central en Berlín y respetar la dirección independiente de su junta directiva. Asimismo, la multinacional estadounidense se comprometió a invertir 2,000 millones de euros en Alemania durante los próximos cinco años, enfocados en empleo, crecimiento nacional y el desarrollo de vehículos autónomos.
Esta megaadquisición responde a la agresiva consolidación de un mercado de reparto que explotó tras la pandemia y que hoy lideran gigantes como Uber y su rival DoorDash. Con este paso, Uber expande de forma masiva su huella comercial en América Latina, Asia y Medio





