Los incendios forestales han devastado 152,678 hectáreas en España desde el inicio de 2026, una superficie seis veces mayor que la registrada durante el mismo período de 2025, según datos provisionales del Ministerio para la Transición Ecológica. La emergencia mantiene bajo presión a las autoridades debido a la magnitud de los siniestros en distintas regiones del país.
Hasta este domingo se habían contabilizado 32 grandes incendios forestales, entre ellos los que afectan desde hace varios días a las provincias de Madrid y Ávila, donde las llamas han consumido al menos 45,000 hectáreas. Además, los incendios de más de 500 hectáreas casi se quintuplicaron respecto al año anterior.
La crisis también ha obligado a evacuar o confinar a más de 116,000 personas. De esa cifra, unas 100,000 corresponden a las provincias de Madrid y Ávila, mientras que otras 16,000 fueron desalojadas en la provincia de Castellón, en el este del país.
Ante la gravedad de la situación, el Gobierno español declaró la emergencia nacional en las provincias de Madrid, Ávila y Toledo, unificando el mando de las operaciones para coordinar de manera más eficiente la respuesta frente a un fuego alimentado por fuertes vientos y la compleja geografía de bosques densos.
Las labores de extinción cuentan con un amplio despliegue de efectivos del Ejército, fuerzas de seguridad, Protección Civil y brigadas regionales, además del apoyo internacional. Grecia e Italia enviaron dos aviones cada uno, Portugal aportó un destacamento militar y Turquía ofreció dos aeronaves para colaborar en el combate contra los incendios.





