La República Democrática del Congo (RDC) elevó a 1,309 el número de fallecidos y a 2,973 los casos confirmados de ébola desde el inicio del brote declarado el 15 de mayo en el este del país. De acuerdo con el más reciente boletín del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), la enfermedad mantiene una tasa de letalidad del 44 %.
Las autoridades sanitarias informaron que 766 pacientes permanecen en aislamiento u hospitalización, mientras 540 personas se han recuperado de la enfermedad. Además, el seguimiento de contactos alcanza el 73.9 %, aunque el organismo advirtió que aún es insuficiente para contener la propagación del virus.
El brote afecta actualmente a cinco provincias: Ituri, considerada el epicentro de la epidemia, además de Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uele y Tshopo. Según el INSP, la epidemia continúa en una fase de transmisión activa con una elevada circulación del virus, por lo que insistió en reforzar la vigilancia epidemiológica.
La enfermedad también se propagó a Uganda, aunque ese país dio de alta el 16 de julio al último paciente hospitalizado tras registrar 20 casos confirmados, de los cuales 15 fueron importados desde la RDC, incluidos dos fallecimientos. Uganda inició así el período de 42 días sin nuevos contagios, requisito para declarar el fin del brote.
La actual epidemia corresponde a la cepa Bundibugyo, cuya tasa de letalidad oscila entre 30 % y 50 % y para la que no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se trata de la tercera peor epidemia de ébola registrada y la decimoséptima que enfrenta la República Democrática del Congo.





