Bogotá, Colombia.– El presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, enfrenta un nuevo escándalo de presunta corrupción a pocos días de concluir su mandato, previsto para el próximo 7 de agosto, tras las denuncias que involucran a las hermanas Juliana y Verónica Guerrero en una supuesta red de tráfico de influencias para la gestión de contratos públicos.
De acuerdo con las denuncias publicadas por distintos medios colombianos, las hermanas Guerrero habrían ofrecido a empresarios facilitar la obtención de contratos con entidades del Estado a cambio del pago de anticipos y comisiones, aprovechando presuntos contactos dentro del Gobierno nacional. Según la investigación divulgada por la revista Semana, el esquema incluía el cobro de una suma inicial por reuniones, un anticipo para iniciar las gestiones y una comisión equivalente al 10 % del valor de los contratos adjudicados.
Juliana Guerrero vuelve al centro de la polémica
El nombre de Juliana Guerrero ya había generado controversia anteriormente, luego de que el presidente Petro la presentara públicamente como futura viceministra de Juventud cuando se desempeñaba como asesora del Ministerio del Interior.
Sin embargo, su designación no llegó a concretarse tras conocerse cuestionamientos relacionados con un presunto título universitario falso. A pesar de ello, continuó desempeñando funciones dentro del Gobierno, situación que volvió a ser objeto de debate tras las recientes denuncias.
Funcionaria asegura haber advertido al presidente
La controversia tomó mayor fuerza luego de las declaraciones de Angie Rodríguez, directora del Fondo Adaptación y exfuncionaria cercana al Gobierno, quien afirmó haber advertido personalmente al presidente Petro sobre la influencia que, según dijo, ejercía Juliana Guerrero dentro del Ejecutivo.
Rodríguez sostuvo que incluso existió un decreto para retirarla de una representación oficial, documento que, según sus declaraciones, nunca fue firmado por el mandatario.
Petro rechaza las acusaciones
Tras hacerse públicas estas afirmaciones, el presidente Gustavo Petro anunció la salida de Angie Rodríguez del Gobierno y rechazó las acusaciones en su contra.
Asimismo, el mandatario negó cualquier vínculo con la presunta red de tráfico de influencias y sostuvo que corresponde a la Fiscalía General de la Nación establecer la veracidad de las denuncias. Petro afirmó que, de comprobarse que empresarios entregaron dinero esperando obtener contratos mediante supuestas gestiones, se trataría de una estafa cometida por particulares y no de actuaciones promovidas por su administración.
Fiscalía abre indagación
El caso adquirió dimensión judicial luego de que la Fiscalía General de la Nación iniciara una indagación para establecer si las hermanas Juliana y Verónica Guerrero participaron en una presunta red de tráfico de influencias dedicada a gestionar contratos públicos a cambio de pagos realizados por empresarios.
La investigación continúa en desarrollo y, hasta el momento, las autoridades no han presentado una decisión judicial que determine responsabilidades penales en relación con las denuncias.





