El conflicto en Oriente Medio volvió a escalar este miércoles luego de que Irán lanzara una nueva ofensiva con misiles contra fuerzas estadounidenses en la región, mientras Estados Unidos y Arabia Saudí respondieron con ataques aéreos contra milicias respaldadas por Teherán en Irak. La nueva escalada incrementa el riesgo de un retorno a una guerra de mayor intensidad y complica los esfuerzos diplomáticos para alcanzar un alto el fuego.
La Guardia Revolucionaria de Irán informó que disparó misiles balísticos contra la Base Aérea Muwaffaq Salti, en Jordania, utilizada por fuerzas estadounidenses. Las autoridades jordanas aseguraron haber interceptado y destruido cinco misiles sin que se registraran víctimas ni daños. Paralelamente, ataques con drones provocaron incendios en dos buques vinculados al transporte de gas natural en el puerto egipcio de Damietta, aunque hasta el momento no se ha confirmado la autoría de esa acción.
En respuesta, Estados Unidos y Arabia Saudí realizaron bombardeos contra instalaciones logísticas y depósitos de armas de las Fuerzas de Movilización Popular (FMP) en el este de Irak. La coalición de milicias respaldadas por Irán informó que al menos 20 de sus combatientes murieron y otros 32 resultaron heridos, mientras fuentes citadas por la agencia AP indicaron que también fallecieron seis asesores iraníes durante la operación.
La reactivación de las hostilidades ocurre cuando los esfuerzos de mediación para reanudar las negociaciones entre Washington y Teherán enfrentan nuevos obstáculos. El conflicto también ha afectado el comercio energético mundial debido a la tensión en el estrecho de Ormuz y a los ataques contra instalaciones petroleras saudíes, impulsando un aumento del 7.3 % en el precio del crudo Brent, que alcanzó los 88.09 dólares por barril.
Mientras tanto, Irán rechazó una propuesta de Omán para administrar conjuntamente el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz y reiteró su intención de modificar las condiciones de navegación en esa vía estratégica. La combinación de enfrentamientos militares, interrupciones en las rutas energéticas y el estancamiento de las negociaciones mantiene elevada la incertidumbre sobre la estabilidad de la región y de los mercados internacionales.





