Redacción. — Más de 2,000 migrantes, en su mayoría de nacionalidad marroquí, ingresaron durante la última semana al enclave español de Ceuta, muchos de ellos a nado o cruzando la frontera terrestre desde Marruecos, en medio de un nuevo aumento de la presión migratoria sobre la ciudad autónoma.
Ante la situación, el presidente del Gobierno de Ceuta, Juan Jesús Vivas, solicitó al Ejecutivo español declarar la «emergencia humanitaria y social» y pidió el despliegue del Ejército para reforzar la respuesta frente al flujo de personas que continúa llegando al territorio.
De acuerdo con medios locales, cientos de migrantes aprovecharon sectores con poca vigilancia para bordear o escalar las vallas fronterizas que separan Marruecos de Ceuta. Videos difundidos en redes sociales muestran a grupos numerosos caminando por la playa del Tarajal, rodeando los espigones y corriendo por la arena para ingresar a territorio español. Entre los migrantes había principalmente hombres jóvenes, aunque también se observaron familias con mujeres y niños.
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Las autoridades locales advirtieron que los centros de acogida se encuentran completamente desbordados. Juan Jesús Vivas informó que cientos de personas han tenido que pasar la noche en las calles mientras esperan recibir asistencia, por lo que insistió en la necesidad de que el Gobierno central adopte medidas extraordinarias.
Por su parte, el Ministerio del Interior de España aseguró que continuará garantizando la seguridad de los ciudadanos y la protección de la frontera nacional. Sin embargo, indicó que, por el momento, no contempla declarar una emergencia nacional únicamente por la presión migratoria que enfrenta Ceuta.
«La situación es de caos absoluto. No se pueden dar cifras exactas, es imposible, hay miles cruzando», afirmó Rachid Sbihi, representante de la asociación que agrupa a los agentes de la Guardia Civil destacados en Ceuta, al describir la magnitud del flujo migratorio registrado en los últimos días. En la misma línea, Achraf Maimouni, miembro de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos en el norte de Marruecos, calificó el escenario como «excepcional».
Ceuta, junto con Melilla, constituye la única frontera terrestre entre la Unión Europea y África, por lo que ambas ciudades registran periódicamente incrementos en los intentos de ingreso de migrantes que buscan llegar al continente europeo. El nuevo episodio vuelve a poner sobre la mesa el desafío que representa la gestión de la migración en esta estratégica frontera.





