Redacción. — El conflicto diplomático entre Argentina y Brasil sumó un nuevo y tenso capítulo este lunes, luego de que el presidente argentino, Javier Milei, reafirmará su ofensiva verbal contra su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, tras una serie de cruces previos entre ambas administraciones.
Lejos de bajar el tono tras las recientes provocaciones desde el vecino país, el mandatario argentino ratificó sus acusaciones con extrema dureza y sin filtros durante unas declaraciones públicas: “Yo no mentí. Lula es un ladrón, es un corrupto, estuvo preso y lo liberaron por una falla de procedimiento, no por ser inocente.”, sentenció Milei, reafirmando su postura.
Las relaciones bilaterales entre las dos economías más grandes del Mercosur atraviesan uno de sus momentos más fríos y distantes desde la asunción de Milei a finales de 2023. Las diferencias ideológicas, sumadas al estilo frontal del líder libertario y las críticas recurrentes desde el Palacio del Planalto, han dinamitado la sintonía institucional que históricamente caracterizó el eje Buenos Aires-Brasilia.
Hasta el momento, desde la cancillería brasileña no se ha emitido una respuesta oficial a estas nuevas declaraciones, aunque se espera que la tensión escale aún más en los foros internacionales y en las negociaciones comerciales regionales.





